Parece que estaban muy contentos los chicos argentinos tras la consagración ante República Checa. Tan contentos y exaltados que provocaron algunos problemitas en el Hotel donde estaban alojados, rompiendo algunos elementos del mismo Hotel.

Uno lo mira y se indigna, da cuenta de que verdaderamente son chicos. Realmente es bastante patético el comportamiento de pibes que ya no tienen la mentalidad de un nene y debieran ser más responsables. Por supuesto todo queda matizado con la gran actuación en el Mundial y la consecuente conquista de la Copa.

Miren como se divierten quizás un poco exaltados de más