Sevilla y Barcelona se adelantan en la ida de semifinales de Copa del Rey

Entre el miércoles y el jueves se disputaron en España los dos partidos de ida de las semifinales de Copa del Rey. Dos encuentros bien distintos, como cabía esperar, en los que Sevilla y Barcelona toman ventaja para la vuelta. Importante y esperada la del Barcelona, que venció anoche en su estadio al Mallorca por 2-0, un resultado que les deja en franquía la final de Valencia. Las espadas estarán en todo lo alto en la otra eliminatoria, donde el miércoles el Sevilla ganó 2-1 en el último suspiro al Bilbao, con un gol del argentino Acosta en el descuento. Se presenta un partido de vuelta en San Mamés sumamente interesante, con la afición bilbaína intentando llevar en volandas a su equipo hacia la final.
El Barcelona sigue demostrando que ahora mismo está a años luz de sus rivales. Quien viera el partido de anoche pudo constatar la superioridad de los azulgranas. No apretaron del todo a un Mallorca timorato desde el principio, muy bien metidito atrás pero sin grandes posibilidades de salir a la contra. Tampoco desplegaron los barcelonistas el juego preciosista del que vienen haciendo gala, ni se esforzaron más de la cuenta. Con todo ello el resultado de 2-0 deja a las claras que este equipo cuando quiere puede hacer mucho daño a sus rivales. Se puede permitir el lujo Guardiola de dejar en el banquillo toda la primera parte al argentino Messi, o dar entrada al camerunés Eto’o en el minuto 85.
El Mallorca aguantó con su portería a cero durante 35 minutos, y el tiempo que su guardameta, el ex del River, Lux, no pudo hacer más. Antes se estaba erigiendo en el salvador de los baleares. Si ayer no estaban ni Eto’o, Messi o Xavi, sí se encontraba sobre el campo Andrés Iniesta, que ejerció de capitán, de dibujante y de maestro de ceremonias. Dibujó el juego de su equipo, y ahí murió el Mallorca. Una tiralínea sobre el joven Bojan, y un pase de cabeza de éste a Henry significó el primero de la noche. La veda estaba abierta, y el Barcelona buscaba sentenciar ya en la ida.

En la segunda parte, más de lo mismo. El Mallorca apenas salía, y menos ahora, que sobre el campo ya estaba Messi. Pero no fue sino a balón parado como llegó el segundo de los azulgrana. Una gran falta lanzada por el mexicano Márquez ponía un nuevo tanto en el electrónico de los barcelonistas. La fiesta del fútbol comenzada a conjugar todos sus tiempos en el Camp Nou. El público ya celebraba prácticamente el pase a una final que, a falta de una hecatombe en el partido de vuelta, el Barcelona la tiene más que finiquitada. Los de Guardiola ya caminan cerca de su primer título del año.
Vibrante la eliminatoria que se presenta entre Sevilla y Bilbao tras el 2-1 del miércoles pasado en el Sánchez Pizjuán sevillista. Me gusta el Bilbao de las últimas semanas. Ha escalado posiciones en la Liga gracias a que ha recuperado la garra de unos hombres que se crecen al sentir en el pecho la casaca txuri urdin. Además de la garra, tienen a Llorente, un delantero que este año ha crecido lo suficiente como para convertirse en internacional con la selección española, y liderar a los bilbaínos en las lindes del gol. El miércoles adelantaba a los suyos en Sevilla, resultado con el que los de Bilbao se iban al descanso.
Pero el Sevilla tiene un amplio repertorio de jugadores que revolucionan un partido en menos que canta un gallo. Unas veces puede ser Capel, en otras Jesús Navas, y en otras Chevantón. Pero en esta ocasión le tocó el turno al argentino Acosta, quien salió en la segunda parte para imprimir la velocidad y la electricidad que le faltaba a los andaluces. De una jugada suya que acabó en córner, llegó el empate de Duscher. Y cuando el tiempo ya expiraba, una serie de rechaces y rebotes propiciaba que el balón le llegara franco para que pusiera el 2-1 y la ventaja para los de Nervión. La vuelta en Bilbao, en la catedral del fútbol español, será de órdago.
Articulo siguiente >> |
Temas Relacionados
Jose Manuel el 6 de Febrero de 2009Categorías: Copa del Rey
0 comentario/s hasta el momento











