Sin dudas el jugador del Atlético Madrid fue el destacado del certamen y por eso se llevó todos los premios, incluido el Balón de Oro al mejor jugador y el Botín de Oro al goleador del Mundial. Simplemente maravilloso. Fue el estandarte de una Selección que contó con muchos puntos altos y que se consagró por sexta vez en la historia.

Sergio Kun Agüero

Llegó a Canadá con la presión de ser uno de los jugadores más consagrados y demostrar más que el resto. Y no defraudó. El Kun demostró por qué está hoy en día en Europa, jugando en un gran equipo como el Atlético. Demostró que esos 23 millones de euros que los españoles pagaron por sus servicios, valieron la pena. Demostró que con apenas 19 años, todavía puede demostrar más, mucho más y que los colchoneros pueden quedarse tranquilos.

Y sus seis tantos en el Mundial fueron importantes. Ante Panamá se destapó con dos goles y tres asistencias impecables ante una selección pobre y con demasiados puntos flojos. Luego llegó el exquisito tiro libre ante Corea del Norte para el único tanto del partido, ante un equipo duro que buscó siempre y complicó mucho a la defensa argentina. Y en los octavos apareció la fantasía. Otros dos nuevos goles bellísimos, primero con sombrero incluido al defensor y definición de zurda sin que pique y, más tarde, dejando en ridículo a un arquero que todavía está dando vueltas. Por último, en la final cuando tenía que aparecer, para definir por bajo, tranquilo, excelente.

Merecido premio al mejor jugador y al goleador. Pero a pesar de haber sido la figura, Tocalli tuvo, en todas sus líneas, jugadores para rescatar, jugadores que rindieron en un nivel elevado y cumplieron con las expectativas. A disfrutar del triunfo y a pensar –Coco- que el Kun también es argentino.

Foto: MuyDiablo