Cuco Ziganda, destituido en Osasuna

Esta misma mañana se ha producido la segunda destitución de un técnico en los banquillos de la Primera División del fútbol español. A la ya conocida la semana pasada de Manolo Zambrano en el Recreativo de Huelva, hoy se ha hecho oficial el despido del entrenador de Osasuna, Cuco Ziganda. El equipo pamplonica sólo había conseguido 4 puntos en los seis partidos disputados hasta la fecha, con un blance de cuatro empates y dos derrotas. Los rojillos no estaban en puestos de descenso, pero era una de las posibilidades que se manejaba desde la semana pasada, cuando Osasuna caía en su estadio por 0-1 ante el Racing de Santander. La cabeza de Ziganda pendía de un hilo, y al final, el despido ha llegado.

No entiendo varias cosas de esta destitución, aunque podrían resultar irrelevantes, pero me gustaría anotarlas aquí. En primer lugar, el hecho de que haya transcurrido más de una semana desde la derrota del equipo en casa ante el Racing. No sé porqué la directiva ha esperado tanto tiempo para hacer efectiva la noticia, y han dejado a Ziganda que trabajara con un equipo al que ya no iba a volver a dirigir más en un partido de fútbol. Y en segundo lugar, y me huelo que sea la respuesta a la anterior duda, la noticia inminente del sustituto de Ziganda, que no es otro que José Antonio Camacho, que vuelve a los banquillos tras su frustrada vuelta el año pasado al Benfica de Lisboa. Posiblemente la destitución se ha demorado más por el hecho de que estarían conversando y negociando en secreto con Camacho para que dirigiera a Osasuna. En el momento en el que el ex seleccionador habrá dado el o.k a la operación, es cuando los dirigentes pamplonicas han hecho pública la destitución de Ziganda. Si fuera así, creo que sería de muy mal gusto la actuación de los dirigentes navarros.

Camacho será el nuevo técnico de Osasuna

Leo en algunos medios informativos que Ziganda no era muy valorado por la afición rojilla. Esta era su tercera temporada en el banquillo pamplonica. En la primera de ellas llevó a Osasuna hasta la semifinal de la UEFA, mientras que en la pasada campaña, tuvieron que salvarse en una última jornada de infarto. Desde entonces, el Cuco no ha tenido creo demasiada estima en el Reyno de Navarra. En varias ocasiones he leído los pitos y las broncas que la afición le brindaba al banquillo local. Ya adelantábamos, con motivo de la destitución de Zambrano, que Ziganda podría ser el próximo entrenador destituido. La verdad es que su situación era comprometida, aunque esperaba que al menos le hubieran dejado trabajar esta semana.

Ya se sabe que los cambios de entrenador a veces suponen un revulsivo y a veces no. No tiene por qué ser el remedio de la enfermedad de un equipo. Me estoy acordando ahora mismo del baile de entrenadores que tuvo el Zaragoza el año pasado. A la postre, de nada le valieron, pues el equipo anda ahora en la Segunda División. Confío en que Camacho pueda sacar adelante a la nave rojilla. Por historia, Osasuna merece estar en Primera División, aunque tras lo visto en los partidos anteriores, mucho tendrá que trabajar Camacho para encauzar la senda pamplonica. Es curioso, pero hacía once años que no se destituía a ningún técnico en Osasuna, concretamente desde la campaña 96/97. Ya se sabe, en el mundo del fútbol mandan los resultados, aunque a veces, ni por esas.