Robinho sigue pesadito con el Real Madrid

Vaya por delante que nunca me ha gustado criticar duramente ni nada por el estilo. No es mi forma de ser, pero hay momentos en los que ciertos comentarios te tiran de la lengua demasiado. Esta mañana leía una entrevista que concedía hace un par de días el brasileño Robinho a un medio informativo inglés, valorando su llegada al Manchester City, y volviendo a mandar recaditos a diestro y siniestro contra el Real Madrid, como si este chico no tuviera otra cosa que hacer. Robinho dejaba el Madrid el pasado mes de septiembre, bastante molesto él, llorando por salir del equipo según otros, y con la intención de olvidar por completo su paso por el equipo blanco.
Pues parece que no es así. Parece que al jugador le motiva seguir hablando y criticando todo lo que huela al Real Madrid. Ha saltado a la palestra con que ahora por fin juega en la posición que le gusta, que si por fin ha encontrado un vestuario normal, que si patatín que si patatán. Me cae mal Robinho, lo siento, lo siento mucho, pero me está empezando a caer gordísimo. No por el hecho de criticar al Madrid, porque, que conste que no soy simpatizante de los blancos, y en otras ocasiones nosotros desde aquí también hemos criticado a los madridistas. Pero, si te vas del Madrid por la puerta de atrás, precisamente del equipo que te trajo a Europa y te dio un nombre, no me vengas ahora con milongas, chaval. Déjate ya de tanto resquemor y piensa en tu nuevo equipo, al que lo tienes todavía en mitad de la tabla.

Y por cierto, Robinho, deja de meterte con la liga española. Ahí sí que vamos a tener un pequeño problema. Hace poco nos decía que en el Real Madrid no podría ser nunca el mejor jugador del mundo, pero que en el Manchester City sí. Vamos hombre, eso seguro que no lo has dicho pensándolo bien, porque suena a chino, a fanfarronada como una casa. Aunque para fanfarronada la que suelta en la entrevista, en la que afirma que ya se siente un Dios para los aficionados del Manchester City. Madre mía, si ya me lo olía yo, si ya se intuía que la prepotencia era uno de los mejores argumentos que podía ofrecer este chico.
En fin, no le deseo lo peor a Robinho, ni mucho menos, al contrario. Lo único que espero es que deje ya de hablar del Real Madrid y se centre en lo que tiene que hacer. Que trabaje lo que es debido y se haga merecedor de la ficha que le pagan, que, a decir verdad, creo que es demasiado dinero para lo que en realidad vale. A futbolistas tan jóvenes no se le deberían pagar estas cantidades porque, a la hora de la verdad, se vuelven en lo que Robinho se está convirtiendo: un jugador prepotente, que le encantan las fiestas, un chico al que se le ríen las gracietas y los comentarios en contra del Real Madrid. Y eso no nos gusta, Robinho, al menos a los que amamos el fútbol. Por eso, y para que te centres en tu trabajo, te regalamos el primer tirón de orejas. Espero que sea el último.
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Jose Manuel el 5 de Octubre de 2008Categorías: Fútbol Internacional, Real Madrid, Robinho
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