Robert Enke

El mundo del fútbol quedó completamente conmocionado cuando, el 10 de noviembre del 2009, el guardameta del Hannover, internacional alemán, Robert Enke, se suicidó. Parecía tener su vida totalmente en orden, después de superar la pérdida de su hija pequeña por una enfermedad de corazón. Enke era uno de los principales favoritos para acudir al Mundial de Sudáfrica 2010 con Alemania, tras recuperarse de una misteriosa infección bacteriana que le mantuvo apartado de los terrenos de juego gran parte del inicio de esta temporada. Pero el portero del Hannover sufría de depresión desde hacía seis años, y el 10 de noviembre nos sorprendió a todos, quitándose la vida al saltar con su coche sobre un tren en movimiento.

Robert Enke había nacido el 24 de agosto de 1977 en la ciudad alemana de Jena. Comenzó su carrera futbolística en el SV Jenapharm Jena, para pasar luego al Carl Zeiss Jena, antes de debutar con el Borussia Moenchedgladbach. Después de dos años, pasó al primer equipo del Borussia en 1999. Al año siguiente lo fichó el Benfica de Lisboa, donde ejerció incluso de capitán. En el 2002 marchó al Barcelona, donde apenas jugó tres partidos, y pidió ser cedido a algún equipo donde pudiera tener minutos.

Enke aterrizó así en Estambul, cedido al Fenerbahce, donde no tuvo una afortunada actuación. Agredido incluso por sus propios aficionados, abandonó Estambul y, después de medio año sin equipo, jugó con el Tenerife en la Segunda División española. En el 2004 regresó a Alemania, y pasó sus últimas cinco temporadas en el Hannover. Jugó en total en la Bundesliga 196 partidos, con el Borussia y el Hannover.

Después de jugar para la selección alemana sub-21 desde 1997 a 1999, Enke hizo finalmente su debut con el primer equipo en marzo del 2007, en un amistoso contra Dinamarca. Estuvo con la selección alemana en la Eurocopa de Austria y Suiza 2008, aunque no jugó un sólo minuto. Tras la retirada de Jehns Lehmann, Enke era el principal favorito a ocupar la portería de la selección alemana en el Mundial de Sudáfrica 2010, junto con René Adler, Tim Wiese y Manuel Neuer. Jugó once partidos con Alemania durante la temporada 2008-2009, y su último partido fue contra Azerbayán, el 12 de agosto del 2009, en partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica, que ganó Alemania por 2-0.

Una misteriosa infección bacteriana le hizo perderse el comienzo de la temporada 2009-2010, incluyendo los partidos de clasificación de Alemania para el Mundial contra Azerbayán, Rusia y Finlandia, en septiembre y octubre del 2009. Enke volvió a los terrenos de juego el 31 de octubre del 2009 contra el Colonia, y jugó el siguiente fin de semana, el 8 de noviembre, ante el Hamburgo, dos días antes de su trágico final. Con 32 años de edad, el 10 de noviembre, a las 18.25 horas, decidió saltar contra un tren en marcha, concretamente el Regional RE 4427 de Bremen a Hannover. El incidente tuvo lugar en Neustadt am Rubenberge, a sólo tres kilómetros de su casa.

Robert Enke deja una esposa, Teresa, y una hija de ocho meses, Leila, que la pareja adoptó en mayo del 2009. Su anterior hija, Lara, había muerto, a raíz de una insuficiencia cardíaca, en septiembre del 2006, con sólo dos años de edad. Tanto Enke como su esposa se habían tatuado el nombre de Lara. Posteriormente, Teresa Enke aseguró en rueda de prensa que su marido sufría de depresión desde el 2003, y que fue la razón por la que se perdió el comienzo de la temporada.

La noticia de la muerte de Robert Enke supuso un tremendo shock para todo el mundo del fútbol. La Federación Alemana canceló el partido amistoso que iba a disputar con Chile el 14 de noviembre. Hubo un minuto de silencio en el amistoso que Alemania jugó el 18 de noviembre contra Costa de Marfil, así como en el Austria-España de ese mismo día. El Barcelona guardaría un minuto de silencio en el Camp Nou, en partido de Copa del Rey ante la Cultural Leonesa. Más de 35.000 personas asistieron al funeral de Robert Enke, entre los que estaban la práctica totalidad de sus compañeros, tanto en la selección alemana como en el Hannover. Los nueve partidos de la Bundesliga que se jugaron entre el 20 y el 22 de noviembre comenzaron con un minuto de silencio, y los jugadores del Hannover llevarán sobre su pecho, durante toda la temporada, el dorsal número 1 de Enke.