Riquelme ha sido protagonista de un momento clave en la historia de Boca, independientemente de su desempeño durante el partido. La Bombonera se iluminó para darle la bienvenida al 10, y todo esto, con la presencia de Maradona. Pasaron 5 años desde la última vez que Riquelme pisara una cancha de fútbol en Argentina, y ayer domingo, el 10 de Boca volvió a su viejo hogar. Más allá de que Riquelme no cumplió con las expectativas que se habían generado a su alrededor, sí pudo demostrar que su estilo sigue estando y que mejorará a medida que gane continuidad en el terreno de juego.

Riquelme volvió a la Argentina a jugar Fútbol

Foto: FotoBAIRES / La Nación Deportiva

Boca jugó contra un Rosario Central firme defensivamente y capaz de aprovechar las oportunidades que se le presentaron. Boca, por el otro lado, no consiguió romper a Central y tuvo varias fallas abajo, que pusieron a Central de cara a Caranta. El resultado final fue un pobre 1 a 1. El gol de Central, lo metió Zelaya cuando se desvanecía el primer tiempo, mientras que Boca logró el empate con Palacio a los 10 minutos de la segunda parte.

El partido fue muy parejo para ambos, y Central ya demostró ser un sólido equipo en el torneo pasado. Es una lástima que Riquelme no haya podido darnos más de su magia, pero su salida a la cancha fue una imagen para recordar. Fue un día de gloria en la Bombonera, en el que se le dio un gran abrazo a uno de los héroes históricos del club.

Por el otro lado, y como apunte personal, me dio mucha emoción ver jugar al Kily González más allá de que tuviera puesta la camiseta de Central.

El dato estadístico: Rosario Central no le gana a Boca desde el 30 de septiembre de 1990, cuando lograra un 2-1.

Para cerrar este análisis sobre el último partido de Boca y la vuelta de Riquelme, tengo que decirlo… cada vez me gusta menos la camiseta alternativa xeneize. Es horrible, toda rayada :( La próxima cita será Independiente que empató con Belgrano en esta segunda fecha, sin mostrar efectividad en el último toque, porque oportunidades no le faltaron.