Riazor está maldito para el Real Madrid

El domingo pasado tuve la suerte de estar en el Estadio Riazor de La Coruña presenciando el primer partido de Liga, entre el Deportivo y el Real Madrid, que acabó con victoria de los gallegos por 2-1. Para muchos, la derrota de los blancos pudo significar una sorpresa, pero para otros, los amantes de las estadísticas, de los números y, sobre todo, de las leyendas negras, la cosa no fue para tanto. Lo sorprendente sería, tal como andan las cosas, que el Real Madrid hubiera salido victorioso del feudo deportivista. Y no lo decimos por las ausencias de los madridistas, ni su calentita pretemporada, ni por el hecho de que el Depor no sea aquel Súper que tantas noches de gloria diera a la ciudad y al fútbol español.

El Real Madrid lleva la friolera de 18 años sin ganar en Riazor. Dieciocho temporadas consecutivas que los blancos no consiguen los tres puntos en La Coruña. Ya sea en la competición liguera, Supercopa de España o el Trofeo Teresa Herrera, el Real Madrid no ha sido capaz de superar a los blanquiazules desde el 3 de noviembre de 1991. Aquel año, el Deportivo lograba el ascenso a Primera División. La visita de los blancos a la ciudad gallega se saldaba con una clara victoria para los merengues por 0-3. Desde entonces, el Real Madrid no ha conseguido las mieles del triunfo en sus visitas a La Coruña. Al año siguiente, sin ir más lejos, los coruñeses, con un magnífico Bebeto en sus filas, remontaba un 0-2 a los blancos, para terminar ganando por 3-2, e iniciar la leyenda negra de los madridistas en Riazor.

Mosaico de los Riazor Blues antes del partido contra el Real Madrid

Desde entonces, los blancos han cuajado en ocasiones partidos deleznables en La Coruña. Aún recuerdo varios 4-0 para los gallegos, o un impresionante 5-2, con la magia del brasileño Djalminha sobre el terreno de juego, uno de los jugadores más virtuosos que ha pasado por el fútbol español. Y es que el Real Madrid parece salir acomplejado al césped gallego. Las caras de los jugadores reflejan el peso de la leyenda negra. Nada más comenzar el partido del domingo pasado, al minuto de juego, el Depor ya había lanzado un balón al larguero. Era el síntoma de la historia negra del madridismo en Riazor.

La afición del Deportivo espera estos partidos contra los blancos como algo especial. Durante la semana previa, el encuentro se vive intensamente en las tertulias deportivas de la ciudad. El Real Madrid siempre es un equipo que alimenta admiraciones y repulsas enconadas. Una victoria ante los blancos siempre se celebra con enorme alegría en La Coruña. Tras 18 años de sequía, los madridistas saltan al campo con mayor temor quizás que si lo hicieran al Camp Nou de Barcelona, su máximo rival. Y es que Riazor puede con los blancos. Hay un dicho sobre este tema, que leí hace unos días, que resume clara y brevemente el sentir de los deportivistas: “Para el Madrid, Riazor no es un campo gafe, ni un territorio maldito. Es el recordatorio de la grandeza del Deportivo”.