El próximo domingo a las 11 de la mañana se vivirá en Avellaneda el partido más esperado de esta primer parte del año y quizá el más importante de la región. Sin embargo, en el país poco se está hablando de lo que es (¿o fue?) uno de los clásicos más importantes de la Argentina.

Obviamente las actuales campañas de ambos equipos hace de este partido uno más, cuando en realidad no debería ser así. Los apenas 14 puntos del Rojo y los 13 de la Academia en 14 juegos, no hacen ilusionar a nadie con el encuentro que protagonizarán, salvo, por supuesto, a sus hinchas. Hace tiempo que ninguno de los dos pelea los campeonatos hasta el final y antes de mitad de torneo ya se han despedido.

Racing - Independiente

En cuanto a la historia de ambos, Independiente lleva una amplia ventaja en el historial con 64 victorias sobre 46 de su rival. Racing ganó sólo un partido en su cancha frente al Rojo en los últimos 14 años, y además, perdió los últimos 3 clásicos en los que no logró convertir. Sin duda en este aspecto los hinchas de los Diablos estarán más contentos, aunque Racing cuenta hoy con muy buenos jugadores, quizá medio escalón arriba que los “players” del Rey de Copas.

En referencia a los equipos, el técnico Gustavo Costas piensa en variantes tras la derrota frente a Central. Volvería Sava, quien cumplió la fecha de suspensión y jugaría con línea de cuatro en el fondo. Por el lado del Rojo, Ustari se lesionó el tobillo izquierdo, luego de que el colombiano José Moreno se le cayera encima., y su presencia en el equipo está en duda. Será evaluado y en caso de no recuperarse lo sustituirá Fabián Assman. Además, volverán Machín, Gioda, Rodríguez y Daniel Montenegro.

Habrá que ver qué sucede, pero algo está claro: si quieren “salvar” el pobre semestre, deberán jugarse la vida y dejar todo en la cancha para darle una gran alegría a toda su gente que, pese a todo, sigue siempre en las buenas y en las malas.

Foto: ValeChumbar