Con un estadio repleto, con montones de papelitos, con fuegos artificiales, con cánticos, así fue recibido Boca en su cancha. Y de esa misma manera, se lo retribuyó a su gente. Goleando nada menos que al Gremio 3 a 0 y con muchas oportunidades de quedarse con la Copa Libertadores. La revancha será el jueves próximo en Porto Alegre.

El primer tiempo fue parejo, Boca no dominó aunque tuvo sus oportunidades, y el Gremio tuvo sus avances aunque se lo notaba algo tierno a la hora de marcar las diferencias en el área rival. A los 18 minutos el xeneize se puso en ventaja, tras centro de Riquelme, la aparición en el segundo palo de Palermo en posición adelantada y la concreción de Palacio contra el poste izquierda de Saja. Gol y locura en la hinchada local. Sin embargo, Boca tuvo algunos problemas en defensa y no terminaba de ser sólido.

En la segunda parte, la historia cambió. Gremio se retrasó demasiado, quizá conforme con el resultado, y dejó al equipo argentino el total dominio del balón. Antes de los 15 se fue expulsado Sandro y, a partir de allí, comenzaría la fiesta boquense. A los 28 minutos Riquelme clavó un golazo de tiro libre y desató la alegría de Russo y todos sus hinchas. Y por si fuera poco, llegó el tercero a los 44, luego de un fantástico remate de Román que Saja desvió hacia un costado. La pelota la tomó Palermo, mandó el centro, cabeceó Ledesma, Saja quedó a mitad de camino y se metió pidiendo permiso, ante la impericia de los defensores brasileños.

Una victoria impresionante de Boca que sueña con levantar la Copa en Brasil. Otra nueva actuación descollante de Juan Román Riquelme, dejando bien en claro que se trata de un futbolista totalmente diferente al resto de los jugadores.