Boca tuvo la peor semana desde que empezara el 2007. Primero, mostró su falta de efectividad durante la Copa Libertadores, frente a Cienciano, en la que Ibarra salió para salvar las papas del fuego cuando el gol se veía tan cerca y a la vez tan lejos. En ese partido, fue que comenzaron a verse debilidades en el equipo de Russo, y ya habíamos advertido que el domingo frente a San Lorenzo, la cosa podría ponerse mal si Boca se mantenía en ese ritmo.

Boca - San Lorenzo

Y la cosa se puso muy mal. Fue 3 a 0, en la mismísima casa xeneize, bajo la mirada de Macri, que estaba en el palco, y ante una hinchada que no se guardó nada. Las ausencias de Palacio y Banega dentro del equipo titular, uno lesionado y otro por acumulación de amarillas, fueron fundamentales para que San Lorenzo se llevara el aplastante triunfo, pero que Boca no pueda ganar sin estas dos figuras y promesas, aún con la presencia de Riquelme y Palermo, es un problema serio.

La defensa fue un bochorno, porque hubo momentos en que apenas habían dos hombres frente a la portería de Caranta. Ramón Diaz en cambio, aprovechó el desorden de Boca con una táctica clara de dos líneas de 4, y aunque recibió un par de jugadas de gol, en Boca no estaba Palacio para concretarlas, así que no había espacio para daños. El pelado hasta tuvo tiempo de hacer jueguito en una pelota se que le acercó.