Palermo grita su golazoDesde una distancia superior a los 60 metros, Martín Palero agarró desprevenido al arquero de Independiente para mandarle a guardar el tercer gol con el que Boca obtuvo la victoria en cancha de Racing.

Riquelme fue la estrella que volvió con todas las letras a la cancha, porque en el partido anterior (leer Riquelme pisa la Bombonera tras el exilio), no había logrado mostrarse como lo hizo ahora frente al rojo. Con 2 pases de gol y un remate que casi mueve el marcador, Riquelme fue clave, y de a poco consigue regresar al buen fútbol al que nos tenía acostumbrados.

Independiente estuvo tan cerca como lejos de hacerle pelea a Boca, porque por un lado tuvo muchísimas oportunidades que Caranta supo oscurecer, y por otro, la línea defensiva de Independiente fue muy débil, permitiendo que los delanteros de Boca se adelanten de cara al gol.

Riquelme festeja con Neri CardozoAunque fue Independiente el que abrió el marcador, con Armenteros (22 minutos del primer tiempo), Boca lo dio vuelta cuando se escapaba la primera parte, a los 42 y 43 minutos, con Neri Cardozo y Rodrigo Palacio, habilitados ambos por Riquelme.

Una pena la expulsión de Banega, un pibe que está demostrando ser una pieza fundamental dentro de los once de Russo. Otro que terminó afuera, fue el propio técnico del rojo, el querido Burruchaga, que no pudo contenerse mientras veía cometer graves errores en su equipo.

Fue 3 a 1, lo que significó un clásico vibrante y emocionante para la gente de Boca, mientras que para Independiente, se trató de otra desilusión dado que no encuentra su camino en este comienzo del clausura 2007.

Fotos: DyN