Poco hay para analizar en un partido donde hubo sólo un equipo en cancha y donde las diferencia fueron tan grandes que solamente en 37 minutos de juego el encuentro estaba 4 a 0. Y de esta goleada 6 a 0 no podía pasar inadvertido el goleador Martín Palermo, que tuvo una tarde noche impecable en la cual metió cuatro tantos por segunda vez en su carrera. Volvió a demostrar que en el área es prácticamente infalible y va por el récord de Pancho Varallo que tiene 180 goles.

Como dije al comienzo, poco hay para analizar de un partido que no tuvo paridad en ningún momento. El primer tiempo terminó con cuatro goles de diferencia gracias a los aportes de Palermo en tres ocasiones y Leandro Gracián. De todos modos, hay que decir que el línea se equivocó al convalidar el segundo tanto del loco porque la pelota no había ingresado en su totalidad, mientras que en el primero había falta sobre el arquero Lucchetti.

En la segunda parte, Banfield se retrasó un poco queriendo evitar una goleada catastrófica. A los 3 llegó el quinto a través de Palermo tras un rebote del arquero y sobre los 35 minutos gravísimo error del árbitro Gustavo Bassi que sancionó una falta totalmente inexistente sobre Gracián dentro del área y que Ledesma se encargó de anotar. Espantosa actuación de Bassi que ya nos tiene acostumbrados a sus malos partido pero que, oh! Casualidad, siempre beneficia a las camisetas de Boca o de River.

Boca no necesita de estas ayudas que solo provoca el enardecimiento de la gente y del mundo futbolero que pretende un juego más limpio y justo. Después se quejan cuando se los critica; y sí, si son un desastre. El xeneize ganó bien y se afirma en el liderazgo junto a Independiente, ambos con 19 puntos.