El superclásico fue empaté 1 a 1 y tuvo en Juan Pablo Carrizo una excelente actuación que sirvió para mantener el empate ante cada llegada de peligro de Boca.

A los 45 segundos del partido, Pablo Ledesma puso el 1 a 0 aprovechándose de un River dormido. Y Boca fue el amo y señor del primer tiempo con un Juán Román Riquelme jugando y haciendo jugar al equipo como ese número 10 que jugaba antes de irse a Europa en el equipo de Carlos Bianchi.

Riquelme manejó el ritmo del partido en todo momento y llevó la pelota para donde quiso y el juego poniendo la pausa que siempre nos tiene acostumbrado. River en cambio, intentaba cerrar el camino, pero Riquelme jugó muy libre y nada pudo hacer para cortar el ciclo de juego de Boca. Salvo la última línea, que Carrizo sacaba todo lo que Boca generaba.

Juan Pablo Carrizo

En el segundo tiempo, Daniel Passarella le puso marca personal a Riquelme y Román no fue el mismo que en el primer tiempo, y a su vez, River fue más ofensivo y salió a presionar arriba.

A los 4 minutos del segundo tiempo, Mauro Rosales empató el partido con un zurdazo trás un buen paso de Marco Ruben. El equipo siguió igual y pudo haber sido para cualquier de los dos, ya que hubo varias situaciones de gol.

Sin embargo, Carrizo siguió siendo la figura de la noche y siempre fue el encargado de mantener el 1 a 1 y salvar de la derrota a su equipo.

Foto: Olé