Osmar Ferreyra.- El “malevo” es uno de los tantos jugadores surgidos de las inferiores del Club Atlético River Plate, pero a diferencia de muchos otros, es uno de los “menos” que tuvo la posibilidad de jugar ahí en Primera División. Un jugador que se mueve por la banda izquierda, pudiéndose tirar atrás y marcar la punta, ser el típico volante, carrilero si es necesario, ser el enlace del equipo. Dueño de una pegada interesante, Osmar Ferreyra es uno de los jugadores más importantes que tiene hoy por hoy el conjunto de Ramón Díaz.

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Nació en Entre Ríos, el 9 de Enero de 1983. Comenzó a jugar a la pelota a los 6 años en la Escuela de Fútbol Ramsar Juniors de Basavilbaso, hasta 1992. Un año después jugó 12 meses para el Club Itapé de Concepción del Uruguay y luego pasó a Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay. En Diciembre del ‘94 su club organiza un “mundialito” en la categoría ’93, en el cual participan equipos sudamericanos, entre ellos River Plate, quien puso sus ojos en él.

Desde los 12 años de edad, vivió en la pensión del club millonario, donde se quedó hasta que debutó en Primera División en la Temporada 02/03. Con solo 11 encuentros, fue vendido al CSKA de Moscú, a cambio de 4 millones de dólares, donde se consagró campeón de la Copa UEFA ‘05 y de la Liga local ‘06.

A mitad de 2005 fue traspasado al Club PSV de Holanda, siendo el primer argentino en vestir dicha camiseta. Allí no encontró la continuidad que necesitó y por eso regresó a nuestro país, el año pasado, para vestir la camiseta de San Lorenzo, club en el que se encuentra actualmente.

Uno de los datos de color de su vida futbolística, sucedió en 2001. En la despedida de Maradona en cancha de Boca, Bielsa lo citó para disputar el encuentro al “Malevo”, que por esos años estaba en las juveniles de nuestro país. Después de ser campeón este año dirigido por Ramón Díaz, hoy por hoy es el jugador de mejor nivel en un equipo que transita la mitad de la tabla.

Foto: La Nacion