Ramón Calderón

He intentado morderme la lengua en las últimas dos semanas en referencia a la última de las chapuzas que ha salido a la luz acerca del Real Madrid y en especial de sus máximos dirigentes. Es que ya hasta me resulta molesto tener que hablar de los impresentables que tiene por máximos responsables a un club tan señero como es el Real Madrid. Pero se llegan a situaciones tan esperpénticas que no cabe otra cosa que expresar lo que se siente. Rabia, resignación, impotencia, un batiburrillo de sensaciones contradictorias que provoca más odio y resentimiento contra aquellos que no tienen ni idea de dirigir un equipo de fútbol.

Les expongo el caso en resumidas cuentas. El Real Madrid, debido a la plaga de lesiones que viene asolándole en las últimas jornadas, no tiene más remedio que hacer frente al fichaje de dos jugadores, el delantero del Ajax de Amsterdam, Huntelaar, y el centrocampista del Porstmouth inglés, Lassana Diarra. Claro, el club blanco quiere inscribir a ambos jugadores en la Liga de Campeones, pero hete aquí la sorpresa, que hay una normativa en la UEFA que impide inscribir a más de un jugador en esta competición en el mercado invernal, siempre y cuando haya jugado en Europa ese año. Huntelaar y Diarra lo han hecho ambos en la Copa de la UEFA, por lo que el equipo blanco sólo podrá inscribir a uno de los dos.

¿De quién ha sido la soberana metedura de pata de traerse a dos futbolistas y no conocer la reglamentación de la UEFA?, ¿no existen acaso los servicios jurídicos del club, que se supone que estudian todos los pros y los contras en términos legales del fichaje de los jugadores?, ¿o es una más de las chapuzas deportivas del tándem formado por Ramón Calderón y Pedja Mijatovic?. La jugada que se han marcado está resultando el hazmerreír de toda España, y es una más de las razones por las que este dúo de francotiradores del absurdo deberían abandonar la cúpula del Madrid.

Mijatovic

Claro, ahora sabedores del tremendo fiasco que han provocado, pretenden llegar hasta las más altas magistraturas, y agotar todos los recursos posibles para poder inscribir a ambos jugadores, y saltar por encima de la ley del fútbol, de la UEFA y de quien haga falta. La propia UEFA ya le ha negado al Real Madrid esa posibilidad, y antes del 31 de enero, los blancos deberán recurrir al Tribunal de Justicia Deportiva para que les intente echar esa manita que no se merecen.

Se podría producir un tremendo agravio comparativo con los demás equipos de fútbol. El Liverpool, rival del Real Madrid en la eliminatoria de octavos de final de la Champions, ya se ha pronunciado y ha dicho que no se debería permitir la inscripción de los dos jugadores. ¿Qué ocurre, que es el Real Madrid?, bueno, ¿y qué?. Si fuera un equipo más pequeño, más modesto, seguro que no se le haría ni puñetero caso, y se quedaría como está, con el tremendo error por bandera.

Parece que hay que tapar todas las vergüenzas de estos dos ególatras sin sentido. No tienen ni idea de fútbol, lo han vuelto a demostrar una vez más. ¿Hasta cuándo van a tener que soportar los aficionados madridistas las erróneas intervenciones de cualquiera de los dos?. Van a llevar al Real Madrid al más alto de los circos, si es que no lo están montando ya con esta historia de Diarra y Huntelaar. Ya estoy cansado de ver al Real Madrid en las portadas de los periódicos por asuntos que me parecen ridículos. El verano nos lo dieron con Cristiano Ronaldo, y el invierno con Diarra y Huntelaar. ¿Qué más se puede esperar?.