Carlo Ancelotti

Guardiola es sencillamente un entrenador diez. No sólo nos ha demostrado este año cómo jugar al fútbol con su Barcelona, sino que, además, todo un caballero, ha dedicado el triunfo de la Liga de Campeones al defensa del Milan, Paolo Maldini, que se retiró del fútbol el domingo pasado. Hacer las cosas con estilo fue una de las características del Milan, pero ese viejo estilo, realmente, ha quedado aparcado en los últimos años. El club rossonero se ha negado a aceptar públicamente el secreto a voces de que Carlo Ancelotti se marcha al Chelsea, y tampoco ha condenado los abucheos que recibió Maldini en la vuelta de honor al estadio de San Siro que protagonizó el domingo pasado en su despedida. Me parece, sobre todo esto último, una canallada deportiva.

El Milan solía ser transparente en sus relaciones, pero estas indecisiones y este descenso del estilo propio y honesto del club lombardo podría tener repercusiones muy graves a largo plazo. Los rumores de que Ancelotti se reunió el pasado verano con el propietario del Chelsea, Roman Abramovich, y que incluso discutieron posibles fichajes para el futuro, hacen que el entrenador italiano no sólo haya incumplido su contrato con el Milán, sino que también se ha reído esta temporada de los aficionados milanistas. ¿Porqué no lo ha castigado la directiva italiana?. ¿Dónde estaba el compromiso esta temporada de Ancelotti con su equipo, si su mente estaba ya puesta en el banquillo del Chelsea?. Encima, ha admitido que estaba tomando lecciones de ingles, otro desaire más para Milanello, que parece que no se entera.

Ancelotti y Gattuso

Además de mantener un noble slencio, aparte de algunas declaraciones sobre el futuro de Ancelotti, el presidente Berlusconi y su vicepresidente, Adriano Galliani, no deberían haber permitido estos desplantes de su técnico. Para colmo de males, el próximo domingo podrían terminar en cuarta plaza el campeonato, si perdieran por un margen de dos goles contra la Fiorentina. Los milanistas han recibido cinco goles en los dos últimos partidos, y los aficionados van a acabar la temporada un poco hartos de todo. La cuarta plaza en Liga significa tener que disputar ronda previa de la Liga de Campeones, después de la humillación de la UEFA de este año, eliminado por el Werder Bremen. Si esto ocurriera de nuevo, ¿seguiría Kaká desoyendo los cantos de sirena del Real Madrid de Florentino Pérez?, ¿seguirá Andrea Pirlo los pasos de Ancelotti y se marchará a la Premier League?.

Para colmo de incertidumbres, hace unos días leía una entrevista al centrocampista del Milan, Genaro Gattuso, en las que aseguraba que él no tenía ni idea de lo que le pasaba al equipo. Un día había leído que el entrenador se iba, otro día que se quedaba, hasta llegar al punto de dejarse de preguntar qué es lo que sucederá en realidad. La verdad que, en realidad, Gattuso estaba hablando en nombre de todos los jugadores del equipo. No es de extrañar entonces que Maldni sonría ante sus futuras vacaciones de verano, en las que no tendrá que pensar nada más que en sí mismo. Sus compañeros de equipo no lo pasarán tan bien. El Milan pierde crédito y estilo. Qué pena…