Sin dudas todo el mundo estará pendiente de uno de los partidos más importantes del año. Desde distintos puntos del globo, desde diferentes horarios, desde distintas partes, todos estarán atentos a lo que suceda entre el último campeón de la Copa Libertadores y el de la última edición de la Liga de Campeones.

Milan - Boca

Según las apuestas, el Milan es ampliamente favorito y también lo es desde mi punto, aunque no tanto. Ambos vienen de vencer en las semifinales con lo justo y sin brillar, pero tienen mucho material para mostrar. Boca sufrirá la ausencia de Riquelme y la de un jugador que lleve la voz de mando, de liderazgo. Está claro que cuenta con grandes jugadores experimentados y peligrosos como Martín Palermo, pero deberá llegarle la pelota si pretenden aprovecharlo. No es el mismo Boca que venció al Milan en la final Intercontinental en el 2003.

El Milan cuenta con enormes valores, jugadores súper experimentados, con una trayectoria muy larga y muchos campeonatos a cuestas. De hecho, muchos de los jugadores que estarán presentes en esta final, también lo estuvieron en aquella de hace cuatro años. Jugadores como Kaká, Seedorf, Inzaghi hay que tenerlos muy en cuenta porque en cualquier maniobra te definen el partido.

Hoy por hoy, el Milan cuenta con mejores futbolistas que Boca, dotados de mejor técnica y, creo yo, hay una cuestión en la zaga central defensiva que puede llegar a ser determinante. La potencia, experiencia y virtud de Inzaghi, Kaká y Seedorf frente a la juventud de Maidana y Paletta pueden ser elementos decisivos. Será cuestión de estar atentos, de no perder marcas, y de ser inteligentes a la hora de atacar.

Foto: Valechumbar