Arquero sobrio y, gracias a su buen rendimiento, lo coloca entre los mejores de nuestro campeonato. Buen nivel en Talleres y Arsenal, así no en Racing, donde fue casi siempre suplente, cosa que para un arquero es lo peor que le puede pasar. Lejos de la continuidad, su paso por Avellaneda fue contraproducente, pero gracias a mucho trabajo hoy muestra un buen nivel.

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Mario Cuenca nació el 3 de Junio de 1975 en Del Campillo –provincia de Córdoba-. Hincha e ídolo del club Talleres, ahí mismo realizó las juveniles y a los 20 años debutó en la máxima categoría cuando la “T” estaba en el Nacional B en 1996. Hasta la temporada 97/98 jugó en la Segunda, momento que logró el ascenso a la Primera División.

Gracias a buenas campañas en esos años de Talleres en la “A”, logra disputar la Copa Conmebol en 1999, trofeo que es ganado por el conjunto cordobés de la mano de Ricardo Gareca, siendo este el único título de su historia. En total en el conjunto “tallarín” disputó 225 partidos y le convirtieron 272 tantos.

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El bueno nivel que mostró en Talleres de Córdoba, hizo que varios clubes se fijasen en él, por eso en 2002 pasó al Racing Club de Avellaneda.
Le tocó ser suplente mucho tiempo de Gustavo Campagnuolo, que fue el arquero del plantel campeón con la “Academia” en 2001. Gustavo fue transferido y el arco quedo en las buenas manos de Mario Cuenca. Luego no pudo mantener el nivel y volvió al banco de suplentes hasta que en 2005 decidió volver a Córdoba.
En Racing jugó un total de 45 encuentros donde le marcaron 58 goles.

En Agosto de 2005 regresó al equipo que lo vio nacer, cuando este jugaba en el Nacional B. Momento difícil de su carrera, ya que prefirió ser titular en la segunda categoría y no suplente en a primera. En Diciembre volvió a Racing, que era dueño de su pase. Además Quiroz era el DT y le había prometido chances. Las mismas no fueron muchas y el no tuvo buen nivel, por lo que a mitad de 2006 se fue y firmó a préstamo con Arsenal de Gustavo Alfaro.

Fotos: Clarín - Olé.