Di María celebrando un gol con la albiceleste

Eso es lo que estaba pensando precisamente en estos momentos: qué bueno que viniste a los Juegos Olímpicos, porque, para ser sinceros, no conocía del todo a este jovencísimo jugador argentino. Apenas 20 años le contemplan, y es uno de los jugadores que más me están sorprendiendo de la selección albiceleste. Quizás porque ya conocía perfectamente a los Messi, Agüero, Riquelme, Gago y compañía, la presencia fulgurante de este chico se hace más trascendente. Jugador del Benfica portugués, acaba de salir en los medios de comunicación afirmando que continuará un año más en Portugal, y que el año próximo, ya se verá.

Y es que los magníficos Juegos que está desarrollando le están abriendo las puertas de los grandes clubes europeos. El Madrid ha preguntado por él, Mourinho lo quiere para el Inter, incluso el Chelsea, siempre echándole ojito a toda joya que se mueve, ya ha hecho sonar el tintineo de las monedas para atraer al argentino. Pero, aparte de su enorme calidad como futbolista, también me ha sorprendido, y muy gratamente, la enorme personalidad que ya demuestra a sus 20 añitos, con su declaración de intenciones de no abandonar el Benfica, cuando la salida sería lo más factible para él, sobre todo en el aspecto económico.

Messi y Di María, vaya cracks

Di María es espigado, delgaducho diríamos. La primera vez que lo vi saltar al campo contra Costa de Marfil me dejó muy buenas sensaciones en la primera finta que le hizo al defensor africano. Me dije: uys, este juega distinto, va a otro ritmo. Es de las pocas veces que he acertado con un jugador, porque revolucionó el equipo. Pero, le ves de cerca, y dices: pero si tiene cara de niño !!!!. Miré rápidamente en internet, y comprobé que en febrero pasado había cumplido 20 añitos.

Además es goleador, tiene olfato, rapidez, es un estilete entre las defensas. Comprobé que su mayor logro fue el Mundial Sub-20, donde anotó tres goles. El otro día marcó ante Holanda el gol decisivo para que Argentina se jugara el pase a la final con Brasil. Fue un gol que a simple vista parece sencillo, pero el chaval demuestra calidad. No me extraña que el Benfica lo fichara pronto, adelántandose a los grandes del fútbol europeo. El año próximo seguro que lo venderá a un muy buen precio, y podremos ver a Di María en un equipo mucho más competitivo, ofreciéndose, dando goles, marcándolos.

Qué bueno que viniste, Di María, pero qué bueno…