Los jugadores del Manchester celebran el único tanto del partido

Se completaron ayer miércoles los partidos de ida de las semifinales de la Champions League, con la victoria del Manchester United en Old Trafford por 1-0 ante el Arsenal. Se mereció ganar el equipo dirigido por Alex Ferguson, que se adelantó en el marcador con un gol de John O’Shea a los 17 minutos de partido, tras el saque de un córner. La ventaja del United es corta, pero merecida, y con esa diferencia partirá el próximo martes en la vuelta hacia Londres. El Manchester pone rumbo a lo que sería su segunda final consecutiva en la Liga de Campeones. Desde el pitido inicial se fue a por el partido, sin excusas ni miramientos. Quizás los Diablos Rojos tengan que lamentarse de las grandes oportunidades que perdieron ante la portería defendida de manera espectacular por el guardameta español del Arsenal, Almunia.

El Manchester encerró en su campo durante buena parte del partido al Arsenal. Sólo la efectividad del ya referido Almunia salvó a los londinenses de verse casi con los dos pies fuera de la Final de Roma. Las ocasiones se sucedían en las botas y la cabeza de Rooney, Tévez y Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el guardameta del Arsenal pudo mantener su portería a cero o, ya después del gol, con el único tanto del partido. El Arsenal logró estabilizar un poco el partido a mediados de la primera parte, pero nunca amenazó seriamente la portería del United, defendida por el holandés Van der Sar. Sólo dos disparos desde fuera del área de Cesc Fábregas y Adebayor le dieron algo de trabajo al tulipán. Por el Manchester, Cristiano Ronaldo lanzaba un trallazo a la cruceta a falta de 20 minutos para el final del partido. Pudo haber sido el decisivo 2-0, pero el Arsenal sobrevivió, y aún tuvo esperanzas en el empate.

Almunia salvó al Arsenal

El Manchester nunca permitió al Arsenal imponer su ritmo. Los de Ferguson jugaron con más impulso y energía, desarbolando a los gunners en el mediocampo, y dificultando las tareas defensivas de los de Wenger con las entradas peligrosas y explosivas de Rooney, Tévez y Cristiano Ronaldo. Para Ferguson se puede decir que no fue la semifinal perfecta, pero casi seguro que estará contento con el resultado y la imagen de su equipo. Los aficionados del Manchester celebraron el resultado con el pitido final del colegiado, dando muestras de que el 1-0 es un buen marcador para viajar hasta el Estadio de los Emirates. Me supongo que Arsene Wenger pretenderá cambiar el rumbo de los acontecimientos en Londres. Quizás le sorprendió la entrada de Tévez por Berbatov, pero el argentino le dio muchas más energía al ataque del United. Ahí estuvo acertado Ferguson, que sabía de antemano las ausencias por lesión en la defensa del Arsenal de Gallas y Clichy.

Y bien que lo consiguió Ferguson, ya que al minuto de juego ya había roto la defensa contraria, para que Almunia sacara de un paradón un cabezazo de Rooney que llevaba marchamo de gol. El Arsenal tendrá que trabajar mucho en la vuelta para superar a los Diablos Rojos. Necesitan la consistencia de Cesc en el mediocampo, que ayer anduvo desaparecido. Lástima que en los gunners no puesta estar en esta competición el ruso Andrei Arshavin. La ausencia del ex jugador del Zenit aportaría mucha mayor creatividad a un conjunto plagado de talento. También eché ayer en falta la velocidad de Theo Walcott, y la fuerza de Adebayor. El Manchester asumió el mando y no lo soltó en ningún momento de partido. El actual campeón enseñó las garras, y el Arsenal se batió en retirada.