Aún es pronto para poder confirmarlo definitivamente, pero al Madrid comienza a escapársele la Liga. Lo peor del caso es que aún estamos en enero, y queda toda una segunda vuelta de competición. Siete puntos son demasiados para intentar salir airosos ante un Barcelona que va de récord en récord, rompiendo rivales y estadísticas. La derrota ayer domingo en Osasuna deja a Mourinho muy tocado en la competición liguera.

Ni tan siquiera la llegada esta semana de Adebayor, procedente del Manchester City, calma los ánimos del entorno madridista. Al equipo blanco le faltaba un 9, sí, pero también alguien que supla con garantías a Xabi Alonso. El tolosarra no estuvo ayer sobre el césped, y los madridistas no tuvieron el equilibrio perfecto para correr tras el Barcelona. Se cayeron una y otra vez, y al final del partido el descalabro fue tan grande, que hoy pocos son los que auguran la remontada.

No porque el Madrid no pueda o no quiera, sino porque el Barça está de órdago. Los azulgranas sacaron adelante su partido con el Hércules tal vez sin la suficiencia de otras tardes. Aún así, los Messi, Pedro, Xavi, Villa, Iniesta y compañía tienen un hambre de títulos que ni a base de caldos y copas se podrían saciar. A pesar de que Guardiola y los suyos no quieren lanzar las campanas al vuelo, creo que la Liga española está más que sentenciada.

Los siete puntos de hoy son la diferencia real entre uno y otro equipo. Hasta ahora los madridistas habían aguantado el tirón de un Barcelona espléndido. Sin embargo, tras los últimos traspiés de Almería y Osasuna (por cierto, vaya campos en los que el Madrid se deja la Liga), los blancos no tienen márgen de reacción. La única posibilidad es la relajación de los azulgranas, algo que ni tan siquiera se atisba desde la Casa Blanca. Mourinho tendrá que conformarse con estar vivo en la Copa del Rey y la Champions.

Pero claro, en aquellas dos competiciones también sigue en pie el eterno rival, y con muchas opciones de verse las caras en una hipótetica final de Copa del Rey. ¿Se imaginan que el Barça pasara por encima de los merengues en dicha final?. El órdago caliente sobre la cabeza de Mourinho sería de aúpa. ¿La llegada de Adebayor?. Quizás ha venido demasiado tarde… especialmente en Liga.