El presente de San Lorenzo no es el mejor. Armó un plantel de primera al que preparó para ganar todos los partidos. Para nada es así. Perdió en la Libertadores y los dos por el torneo local. A esto hay que sumarle el problema interno que generó el cortocircuito entre Sebastián Saja y San Lorenzo, mejor dicho, Ramón Díaz.

saja_wwwoleclarincom.jpg

El arquero recibió el alta médica después de recuperarse de una lesión en el hombro que sufrió en el Gremio de Porto Alegre –donde jugó últimamente a préstamo-, y al volver, pensó que las cosas estarían un poco mejor. No fue así.

Sebastián Saja pertenece al plantel de primera división del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, o al menos es lo que él pensó. Hoy martes se presentó a entrenar con sus compañeros, pero el técnico se lo negó –le había confirmado días atrás no tenerlo en cuenta- .

Ramón Díaz le había comunicado al portero Saja que no iba a ser tenido en cuenta para la presente temporada. Quien no lo dejó entrenarse con los profesionales, fue el propio “pelado”, quien tiene contrato con el club azulgrana hasta Diciembre de 2008 y el arquero tiene un vínculo más extenso.

Antes de la práctica matutina, Sebastián Saja se reunió con Díaz y Rambert –su ayudante- y se alejó del lugar de entrenamiento sin hacer declaraciones, en vivo. Pasaron las horas y habló como lo viene haciendo desde hace varios días. Lo que dijo fue que lo mandaron a entrenarse con los juveniles, pero él no esta de acuerdo y no acató la orden, entre otras bombas.

El problema es mucho mas grave. A un jugador que defendió –y lo sigue haciendo como pocos- los derechos del jugador, parece que le han pasado factura, sino no se entiende porque no lo dejan trabajar en otro lado. Es utópico, ya que ni siquiera lo dejan entrenarse en el club con sus compañeros.

Foto: www.ole.clarin.com