En el mundo River las cosas que sucedieron el domingo no pasaron desapercibido. No sólo me refiero a la terrible goleada en contra que le propinó Tigre sino a la lesión que sufrió Alexis Sánchez uno de los mejores –sino el mejor- jugadores del equipo millonario y que Passarella tenía como el gran as de espada. Sin embargo no podrá contar más con él por lo que resta del presente año.

Antes de los 10 minutos Sánchez fue a disputar una pelota contra el sector derecho de la defensa del Matador junto a Juan Blengio, quien le cometió falta y le quitó la pelota aunque no se cobró nada. El chileno quedó tendido sobre el campo de juego e inmediatamente se pidió el cambio. No pudo seguir y no podrá volver por un largo tiempo. Por supuesto que no hubo mala leche y la lesión se produjo exclusivamente por una circunstancia particular del juego, que le pudo haber ocurrido a cualquiera.

Jugada de la lesión

Finalmente y luego de hacerse algunos estudios se confirmó que sufrió la rotura de ligamentos del tobillo izquierdo, noticia que cayó como un baldazo de agua fría para Passarella pero, fundamentalmente, para el cuerpo técnico de la Selección de Chile. El país trasandino quedó boquiabierto cuando se supo de la lesión ya que el “niño maravilla” no podrá debutar en el comienzo de las eliminatorias, justamente frente a la Argentina en el Monumental.

El jugador será operado en España ya que el club dueño de su pase, Udinese, prefirió que se lo lleven a España y sea tratada en ese país. ¿Volverá a vestir la camiseta de River? Muchos dudan, incluso en el equipo italiano ya que caló muy hondo la dura lesión sufrida por una de las últimas mejores apariciones en el mundo del fútbol.