Julio Cruz.- Una historia de novela: Cortó el césped y, como faltaba uno en el entrenamiento de Banfield, el DT lo llamó y le gustó. Debuto en la máxima categoría, después un año en River, Feyenoord, Bologna y su interesante presente en Inter. Uno de los delanteros argentinos que mas goles convirtió en los últimos años y nunca fue considerado como se merecía.

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Julio Ricardo Cruz nació el 10 de Octubre de 1974 en Santiago del Estero, capital de la homónima provincia de Argentina. La historia de Cruz es conocida por todos. Comenzó, después de haber jugado en Temperley, de jardinero en el Club Atlético Banfield. Allí estaba cortando del césped cuando lo invitaron a jugar y quedó en la institución.

Con el “taladro” debutó el 13 de Marzo de 1994 en el encuentro ante Huracán. Entre esa fecha, y la que se fue -1996- conquistó 18 tantos en 36 encuentros con la camiseta verde y blanca. Después de su buen comienzo, River Plate se lo llevó en 1996. Allí ganó el Torneo Apertura 1996 y el Clausura 1997, donde marcó 18 tantos en 30 encuentros.

Gracias a esa buena temporada en River, fue vendido al Feyenoord de Holanda, a mediados del 97. Sus buenos rendimientos ayudaron al conjunto de Rotterdam a ganar títulos: En 1999 se alzó con la Liga holandesa –Eredivisie- y la Supercopa de los Países Bajos. Hasta que dejó la institución, que fue después de 3 años, dejó una marca de 45 goles en 86 partidos.

En el 2000 se fue a Italia y arregló su vínculo con el Bologna FC. No fueron buenos sus tres años en la escuadra donde compartió delantera con Giuseppe Signori. Solo 27 anotaciones en casi 90 partidos.

Su transferencia más importante es la que le sucedió en 2003, cuando fichó con el Internazionale de Milán. Su pase se dio para reemplazar a Hernán Crespo en el conjunto de Héctor Cúper. Desde ese momento ha jugado en el equipo “neroazurro” y ha ganado dos Copa de Italia (05 y 06); Supercopa de Italia (05 y 06); y los Scudettos de 2006 y 2007.

Fue jugador de la Selección Argentina desde que debutó a mediados de la década del noventa con Daniel Passarella. Fue participe –muy poco- con Bielsa, José Pekerman lo llevo al Mundial de 2002 –su única Copa del Mundo-, y ahora Basile no lo tiene en sus planes.

Foto: La Nación