El equipo dirigido por Roberto Mancini se consagró campeón del Calcio italiano por decimaquinta vez en su historia. Derrotó al Siena por 2 a 1 y se coronó cinco fechas antes de finalizar la temporada. Llegó a 17 triunfos consecutivos y obtuvo el campeonato contando en el plantel con nada menos que ocho futbolistas argentinos –Zanetti, Crespo, Cambiasso, Samuel, Burdisso, Cruz, Solari y Mariano González.

En el partido, el Inter no desplegó un gran juego pero le alcanzó para ganar y coronarse como el mejor de todos. Tuvo algunas chances como un remate de Javier Zanetti y un cabezazo del brasileño Adriano, este último tapado por el arquero. La ventaja llegó tras un córner, una serie de rebotes y la aparición del defensor Marco Materazzi para empujar a la red. El equipo local –Siena- respondió con un par de situaciones, y una de ellas se convirtió en el empate. Centro al área, el arquero que salió lejos y el cabezazo de Negro con el arco semivacío.

El segundo tiempo lo tuvo al conjunto visitante buscando la victoria que le diera el Scudetto. Así llegó a los 15 minutos, luego de un corto pase atrás al arquero, la aparición de Cruz para interceptar y la falta del guardametas dentro del área. Penal, ejecución de Materazzi y otra vez el Inter arriba en el marcador. Luego el Siena tendría otras chances, una de ellas bien desviada por Julio César.

Fin del partido y consagración para el cuadro de Mancini con una diferencia de 16 puntos sobre la Roma, su inmediato perseguidor.