Sven Goran Eriksson

La noticia en sí no es novedosa. El sueco Eriksson ya hace tiempo que sonaba como el sustituto de Hugo Sánchez para el banquillo mexicano. Un Hugo Sánchez despedido y vilipendiado por la Federación Mexicana tras no haber clasificado a los suyos para los Juegos Olímpicos. Realmente, el hecho de que México no haya logrado el pase para Pekín teniendo en cuenta los rivales que, geográficamente, tiene en el camino, es para echarse un poco las manos a la cabeza. Pero tampoco es para realizar una crítica tan aberrante hacia el trabajo del ex delantero del Real Madrid.

Hasta una figura como el búlgaro Hristo Stoichkov se pronunciaba hace poco sobre Hugo Sánchez. Decía algo así como que nadie es profeta en su tierra, ya que Hristo tampoco tuvo demasiado éxito que digamos con la selección de su país. Eriksson es un técnico muy contrastado. Aún recuerdo su etapa en el Parma, aquel equipo al que ascendió a la serie A italiana, y en poco tiempo lo convirtió en uno de los conjuntos más importantes del Viejo Continente, conquistando incluso una Copa de la Uefa, y plantándole cara a los grandes en la lucha por el Scudetto.

Andres Guardado

Para mí es un acierto la contratación del sueco. La Federación Mexicana ha apostado fuerte por salir del pequeño pozo en el que parece encontrarse la selección. El sueco sabe de fútbol, es un hombre experimentado. A poco que le dejen trabajar, puede hacer cosas bastante interesantes en la selección. Quizás el quid de la cuestión esté precisamente ahí, en que le dejen trabajar como Eriksson quisiera.

Para la primera convocatoria, que ha realizado hace apenas unas horas, Eriksson se lleva a 20 jugadores para disputar eliminatoria mundialista contra Honduras. Y es que México sólo le queda pensar en el Mundial de Sudáfrica. Un nuevo batacazo en forma de eliminación, sería demasiado. México debe volver a contar con jugadores que hasta hace poco habían llevado a la selección a cotas importantes. Hombres como Cuahtemoc Blanco, al que ya ha elogiado Eriksson en alguna ocasión, lo tienen todo para volver a defender la elástica nacional. También queda que jugadores jóvenes, encabezados por el jugador del Deportivo de la Coruña, Andrés Guardado, sepan responder a las expectativas que genera su calidad.

México necesita un chispazo eléctrico ya. Y pienso que, el sueco Eriksson, es un buen hombre para ello.