Al Fahim es el nuevo magnate del Manchester City, y del fútbol europeo

El mercado europeo vive a la espera de lo que puedan hacer los nuevos propietarios del Manchester City. El saudita Al Fahim viene cargado con millones de dólares gracias al petroleo, y pretende convertir a su nuevo equipo en el más grande del continente. Cada día saltan nuevos jugadores a la palestra, que han sido tocados por el City, o bien pretenden ser incorporados para el próximo mercado de invierno que, visto lo que estamos viendo, se presiente calentito. Al fichaje ya del brasileño Robinho, los sauditas han tentado a Van Nistelrooy con un cheque en blanco al Real Madrid, al delantero del Valencia, David Villa, o al búlgaro Berbatov, ofreciéndole mucho más de lo que le ofrecía el Manchester United.

Pero, desde el pasado 1 de septiembre en el que los nuevos propietarios se hicieron cargo del equipo inglés, han ido apareciendo nombres importantísimos dentro del escalafón europeo. Muchos de ellos parecen simples rumores, pero el potencial económico de los sauditas, da a pensar que todo pueda ser realidad. Se han oído cantidades bárbaras, como los 170 millones de euros por Cristiano Ronaldo, o los 220 millones por Buffon y Kaká. También me sonó escandaloso el cheque en blanco que los árabes le pusieron sobre la mesa al Real Madrid por el holandés Van Nistelrooy, aunque el holandés prefirió el cariño de los blancos a los petrodólares del City. Ejem…

Mark Hughes, técnico del Manchester City

Mark Hugues, el técnico de los ingleses, tiene que estar frotándose las manos, los brazos y los codos, por todo lo que se le ha venido encima. Me imagino que ya estará haciendo cábalas sobre qué fichar en el mercado de invierno. El ex jugador ya ha declarado su interés por contar con dos grandes centrocampistas, como Steven Gerrard, del Liverpool, y Essien, del Chelsea. De los dos me encanta sobremanera el medio del Liverpool, un jugador clave para su equipo, del que ya estuvo interesado el Real Madrid hace algunas temporadas. Con toda seguridad, no le temblará la mano a Al Fahim para hacer realidad los deseos de su técnico.

Todo esto, en el sentido más sentimental del fútbol, me parece poco ético. Con la llegada de estos magnates se pierde completamente la pasión por los colores. Los jugadores se dejan llevar por el tintineo de las monedas, y dejan muy atrás el corazón de los aficionados y el color de la camiseta. La entrega a unos colores y un escudo pierde todo su valor. Es lógico pensar que allí donde te ofrezcan el mejor contrato, allí que te vas. Pero claro, las cantidades me parecen desorbitadas, explotan por completo el mercado, y convierten el mundo del fútbol en un negocio cada vez más avanzado. Ya dijo hace unos días Al Fahim ,que el magnate ruso del Chelsea, Roman Abramovich, a su lado, era casi un pordierosero…