Federico Macheda

Muchos aficionados al fútbol nos hubiésemos preguntado hace unos días, ¿quién es un tal Federico Macheda de 17 años?. La mayoría quizás nos empezó a sonar su nombre a partir del minuto 60 del partido que ayer domingo disputaron en Old Trafford el Manchester United y el Aston Villa, cuando Alex Ferguson decidió colocarlo sobre el terreno de juego en lugar del portugués Nani. Hay que decir que Ferguson se la jugó. No era un amistoso de verano, ni un partido cualquiera sin trascendencia. El Manchester United caía en su estadio por 1-2 ante los villanos, y en ese momento ya no eran líderes de la competición. En ese momento, el técnico inglés decidió dar entrada a uno de los jugadores más prometedores del fútbol italiano.

En Old Trafford se vivía un ambiente tenso. El United había perdido los dos anteriores encuentros. Pero la mentalidad ganadora de los Diablos Rojos salió a relucir. Con un Wayne Rooney completamente desacertado y carente de acierto, Ferguson buscó la punta de lanza de un joven de apenas 17 años. La habilidad y la suerte le permitió a Macheda en el minuto 91 darle la victoria a los suyos, tres puntos que aupaban de nuevo al United al primer puesto de la Premier. Federico, nacido y criado en Roma, era hace apenas dos años un prometedor delantero de la Lazio en categoría alevín. Sorprendentemente, Alex Ferguson lo llamó a filas para engrosar la plantilla del Manchester United. El Lazio intenta retenerlo, pero el Manchester logra que el jugador firme un contrato profesional antes de que cumpla 16 años. Pascuale Macheda, el padre del jugador, acepta con la condición de un contrato de 80.000 euros para el jugador, un trabajo para él en Manchester y la posibilidad de que toda su familia pueda establecerse en la ciudad inglesa. Las condiciones eran imposibles de desestimar por parte del representante del joven jugador.

Así Macheda se marcha a Inglaterra, alimentando la pasión de Federico, quien vive su juventud en un grande de Europa como el United. Toma el dorsal número 41, y se lanza en búsqueda de una oportunidad en el primer equipo. Y esta oportunidad llegó ayer, en un partido trascendental, que se había puesto complicadísimo para el Manchester. Quizás algunos de los aplausos que se escucharon ayer en la grada de Old Trafford ni siquiera conocían a este joven jugador. Tras el gol de la victoria que consiguió para los Diablos Rojos, la alegría de Macheda era inenarrable. Como loco, fue a abrazarse a su padre Pascuale, recibiendo por ello una tarjeta amarillia. Aquello era lo de menos. Él sabía que estaba comenzando a escribir una historia maravillosa, una historia que ninguno de los grandes aficionados al fútbol queremos que acabe en ningún momento.