Ayer me desayunaba con la noticia de la posible retirada del técnico Fabio Capello tras el Mundial de Sudáfrica 2010. El selecionador inglés hacía estas declaraciones a un periódico italiano, y puedo asegurar que me cogieron por sorpresa. Pretende llevar a la selección inglesa hasta dicho Mundíal, y después de disputarlo, retirarse definitivamente del fútbol en activo. Aunque hoy, la Federación Inglesa ha desmentido estas palabras del italiano.

Fabio Capello

El carácter italiano nunca ha terminado de gustarme. Me refiero, claro está, en lo meramente futbolístico. La mala fama del catenaccio les ha venido acompañando desde siempre, y en ocasiones, la fama se ha convertido en realidad, y los equipos italianos, y por extensión, la selección azzurra, se han encajonado en ese sistema de juego que, para el aficionado, es tan poco vistoso.

Pero en lo que se refiere a lo conseguido, nadie le puede toser a los italianos. Hasta hace muy poco siempre se han jactado de ostentar la mejor liga del mundo, y eso que todos le acusaban con el manido catenaccio. Su selección siempre parte en el cajón de los favoritos en cualquier competición de primer nivel, y eso que, de nuevo, la sombra del catenaccio sobrevuela allá donde va. Pero si el mismo catenaccio del que hablamos ha sido el causante de los títulos conseguidos por los equipos italianos y la selección a nivel internacional, ole ese catenaccio. Que les quiten lo bailao, pues ya muchos quisieran la mitad de entorchados que hoy adornan las vitrinas italianas.

Capello, campeón de Liga con el Real Madrid

Precisamente, a Fabio Capello, en su estancia en Madrid, siempre se le ha criticado su juego, rayando en la racanería. Un fútbol poco vistoso, carente de emoción, en el que la defensa prima sobre el ataque, y donde el resultado, cuanto más corto, parece que mejor. Capello ha tenido que aguantar críticas de todos los colores. Madrid siempre ha sido un hervidero cada vez que el italiano ha sido el inquilino de su banquillo. Y todo porque, la afición madridista, siempre ha querido espectáculo, pasearse allá por donde va, y ganar como mínimo por tres goles de diferencia. Quizás no comprenda aún que, el fútbol, se ha igualado mucho en los últimos años.

Pero lo que son las cosas. Los dos años que Capello ha sido entrenador del Real Madrid, las dos temporadas en las que el italiano ha dirigido la nave blanca, el equipo se ha alzado con el título de Liga. ¿Racanería?, ¿falta de espectáculo?. Capello es uno de los grandes entrenadores del mundo, pese a quien le pese. Ha ganado títulos en todos los clubes grandes en los que ha estado: Milán, Real Madrid, Juventus. Para algunos, los de siempre, su fútbol nunca dejará de ser rácano e insulso. Para otros, Capello no dejará de ser nunca Don Fabio, el Grande.