Piqué anotó el gol de la victoria de la Roja

Ayer sábado fue el día de los partidos de las selecciones nacionales, valederos para la clasificación del Mundial de Sudáfrica 2010. El Estadio Santiago Bernabéu de Madrid era el escenario de un nuevo partido de la actual campeona de Europa, la España de Vicente del Bosque, quien se enfrentaba a un correoso y duro rival, como es la selección de Turquía, semifinalista en la pasada Eurocopa de Austria y Hungría. La Roja consiguió la victoria por 1-0, con gol del defensa barcelonista Piqué, en el que era el partido de su debut. Este resultado coloca a los españoles líderes en solitario de su grupo de clasificación, y con casi todo hecho para lograr el billete automático para Sudáfrica 2010.

Aún así los que tuvimos la suerte de ver el partido nos encontramos con una selección española que no brindó el fútbol que nos tiene acostumbrados. No hay que restarle méritos al combinado hispano, sino más bien elogiar el planteamiento y la seriedad de los jugadores turcos, que en ningún momento retrasaron sus líneas ante el empuje de los españoles. Nada más iniciarse el partido, precisamente, tuvieron dos claras ocasiones de gol para haberse adelantado en el marcador. Me gustaron mucho los turcos, muy ordenados defensivamente, y con jugadores peligrosos en sus salidas a la contra. Muy consistentes en el centro del campo, se les veía perfectamente que sabían lo que tenían que hacer en cada momento, y cómo jugar para parar al combinado español.

Victoria de España

España no se sentía cómoda en ningún momento. Quizás echaba en falta la ausencia por lesión de un hombre como Iniesta, capaz de ver la luz cuando las cosas se ponen feas. Frescura y soltura eran dos palabras que ayer echamos en falta en la selección. El gol llegó en la segunda parte, a balón parado. Un saque de falta de Xavi, llega a los pies de Sergio Ramos, que no controla bien, pero da un pase de gol a Piqué, quien remacha en el segundo palo el triunfo de la Roja. A partir de ahí, todo fue más sencillo para los hombres de Vicente del Bosque. Incluso llegaron con más peligro a la meta de Demirel. El entrenador turco, Fatih Terim, quiso meter pólvora sobre el terreno de juego, pero la pareja de centrales española, Albiol y Piqué, casi inédita hasta el partido de ayer, solventó sin apuros los intentos otomanos.

Con esta victoria España logra su décimo triunfo consecutivo. Una racha de verdadero récord para el combinado español. Ahora tendrá que afrontar un duro encuentro el próximo miércoles, en el Estadio Ali Sami Yen de Estambul. Turquía necesita imperiosamente la victoria si quiere tener posibilidades de clasificación. Una victoria de España le daría el pasaporte para la fase final del Mundial en Sudáfrica. Será sin duda un partido complicado, no ya sólo por la necesidad del equipo turco, sino por el ambiente infernal que se respirará en las gradas del estadio, habida cuenta de la pasión con la que vive el fútbol la afición turca.