Pocas conclusiones positivas se pueden sacar del partido que anoche disputó Boca en Guadalajara ante el equipo de Tecos, un equipo que, presumiblemente, jugará por salvarse de la zona peligrosa en la liga mexicana que empieza este próximo fin de semana. La intención del partido de ayer era seguir preparando lo que será el debut del equipo boquense en el Apertura, el próximo 10 de agosto ante Gimnasia y Jujuy, y ver lo que podía hacer el equipo, con las notables ausencias de Riquelme y Palacio.

Empate aburrido de Boca

A Boca se le notó ayer que apenas llevaban 12 días de entrenamientos. Las lógicas imprecisiones hacían mella en un equipo al que, al menos, se le veía superior sobre el terreno de juego. Sólo hacía falta que saltara la chispa, y el conjunto bonaerense trenzaba la jugada que llevaba el peligro al arco mexicano. Pero lo dicho, faltaba el toque justo, faltaba ese enganche predilecto de la afición, ese destello de calidad que antecede al peligro, al gol, y que en Boca lleva por nombre Riquelme. La ausencia del ex del Villarreal se deja sentir en el equipo, y eso pocos me lo pueden negar.

Tuvimos que esperar hasta la segunda parte para ver algo más de fútbol. El movimiento de los banquillos también propició que el encuentro se volviera un poco más loco. Carlos Ischia parece que dio con la varita y el tempo del partido, y Boca llegaba con mayor claridad al portal de Tecos. Aún asi, antes de todo Caranta tuvo que demostrar sus reflejos ante el atacante mexicano Sandoval.

Chávez, el autor del gol de Boca

Pero el fútbol tiene estas cosas. Tras la ocasión local, el gol de Boca. Una jugada maravillosamente trenzada, y es que sólo había que esperar para que la brillantez tocara por segundos la camiseta argentina. Un magnífico centro de Castromán para Palermo, éste que la baja y la coloca a la perfección para que Chávez la enganchara en las mallas. Ahí demostró Boca que este equipo, calidad, atesora a raudales.

Pero fue sólo un pequeño destello, un ramalazo como de relámpago, que se sintió tanto entre los de Tecos, que se levantaron para empatar el partido. Centro de Alcántar y gran remate del uruguayo Bareiro al que nada pudo hacer Caranta. De ahí al final, poco más, salvo ver en acción al joven Noir, que sustituyó a Castromán y la lesión en el pie derecho de Cáceres, que tuvo que ser sustituido.

Tendrá que mejorar Boca en sus próximos compromisos. Pero, claro, para eso están estos partidos de pretemporada, para sacar conclusiones, pulir errores, y llegar al inicio de competición con todas las armas en ristre y preparadas.