Ramón Calderón

Se veía venir y es lo mejor que le podía pasar al Real Madrid y al fútbol en general. Esta misma tarde, el presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, ha anunciado su dimisión al frente de la entidad blanca, en la que ha permanecido durante estos tres últimos años. Años llenos de fracasos y ridículos en lo institucional, pero que, curiosamente, se complementan con éxitos deportivos, con dos ligas incluidas. Ver para creer… La dimisión de Ramón Calderón podría haberse dado ya, por el bien de todos, desde hace algún tiempo, pero todo ha venido precedido después de destaparse un escándalo más de este hombre al que el Real Madrid le ha venido demasiado grande.

El pasado 7 de diciembre, El Real Madrid celebraba en el Estadio Santiago Bernabéu su anual Asamblea General, en la que se aprueban los presupuestos y las cifras de la temporada pasada. Se preveía una Asamblea convulsa, sobre todo porque en el ambiente coleaba el hecho de que los dos nuevos fichajes del club blanco, Huntelaar y Lassana Diarrá, no podrían ser inscritos en la Liga de Campeones debido a una normativa UEFA que, los asesores del Real Madrid, parecían desconocer, en un nuevo capítulo más de ridículos y despropósitos. La afición esperaba con ansias esta Asamblea para situarse totalmente en contra de las actitudes del señor Calderón.

Pero curiosamente, la Asamblea logra aprobar las cuentas del equipo blanco. Eso sí, con sobresaltos. Un gran número de aficionados increpan a otros, en una actitud totalmente surrealista y esperpéntica, porque se muestran en contra del presidente blanco. La Asamblea se cierra como una de las más ridículas y barriobajeras de la historia del Real Madrid. Portadas de periódicos muestran en sus titulares la desfachatez y la nimiedad de un presidente que, a esas horas, ya no era santo de nadie. Los aficionados blancos no podían soportar que la historia de un club tan importante y laureado se viera mancillada de esta forma.

Ramón Calderón

Afortunadamente, en los últimos días, uno de los periódicos de mayor tirada nacional en España, el diario MARCA, ha destapado que, en aquella Asamblea del 7 de diciembre, el presidente Ramón Calderón introdujo a personas que ni siquiera eran socios del Real Madrid, para que votaran a favor de su gestión, y así se pudiesen aprobar los presupuestos de la entidad. Un auténtico engaño a todo el madridismo, una barbarie contra la historia señera de uno de los clubes más importantes del mundo del fútbol. Una actitud más propia de un mafioso.

Nosotros veníamos diciendo desde hace tiempo que lo mejor para el Real Madrid era la dimisión de Ramón Calderón como presidente del Real Madrid. Desde el verano pasado, con el controvertido sí y no del fichaje de Cristiano Ronaldo, la afición andaba de uñas con este señor, auténtico metepatas del fútbol. Pero los despropósitos y los ridículos de Calderón vienen de mucho antes. Sólo hay que acercarse a las hemerotecas y comprobar el escándalo que provocó su elección como presidente, tras unas votaciones en las que llegaron votos por correo no se sabe bien de dónde. Hoy, visto lo que ha sido capaz de hacer en la Asamblea del Real Madrid, quién sabe si esos votos eran verdaderos o falsos.

Se marcha por fin un hombre que ha sido un auténtico martirio para el Real Madrid. El señor Calderón no tenía ni idea de fútbol. Prometió hasta la saciedad la llegada de jugadores como Cesc, Robben o Kaká, y de ellos sólo llegó el holandés, mientras que Arsenal y Milan aún se ríen de este títere con cabeza. Este año se empecinó en la llegada de Cristiano Ronaldo, dándole el oro y el moro, cuando Schuster clamaba porque, en realidad, lo que hacía falta eran otras cosas. Ahora los frutos están ahí. Por fin nos quedamos sin Calderón. Ya era hora.