Deportivo de la Coruña

El Deportivo de la Coruña volvió anoche a Europa tras derrotar por un gol a cero al Bnei Shaknin israelita, en el encuentro de vuelta de la eliminatoria de la Intertoto, valedera para estar el año próximo en la Copa de la Uefa. El gol del mago Valerón, en las postrimerías de la primera parte, llevó al cuadro herculino a la senda que nunca debió dejar, por mor de los malditos problemas económicos que siempre acucian a cualquier club de fútbol.

El Depor ha sido siempre un club distinto. Buena parte de su historia ha transcurrido en la Segunda División del fútbol español. Llegó incluso a catalogarse como equipo ascensor. No tenía término medio. Se paseaba en Segunda, donde ascendía a Primera, pero allí, no daba la talla, y volvía al año siguiente a Segunda. El 9 de junio de 1991, volvía a Primera División, tras 15 años seguidos en el pozo de la Segunda, luchando siempre por ascender, pero nunca parecía llegar el ansiado ascenso. Aquella tarde, el estadio de Riazor se vestía de júbilo para celebrar la gesta. El Depor estaba en Primera.

Bebeto y Arsenio Iglesias, el técnico del mítico Super Depor

La década de los 90 convirtió a un equipo ascensor en un equipo grande. Los fichajes de jugadores como Mauro Silva y Bebeto, que a la postre se convirtieron en verdaderos ídolos del deportivismo, unida a la sabia gestión del presidente Lendoiro, llevaron al Depor a conquistar varios subcampeonatos de Liga, varias Copas del Rey, y un cariño desmesurado de la afición española, que acuñó el mítico nombre de Super Depor para recordar a aquel equipo que se atrevió a medirse cara a cara a los grandes de la Liga española.

En el año 2000 llegaba por fin la primera y, hasta ahora, único título de Liga del Deportivo. Jugadores como Fran, Djalminha, Makaay, Mauro Silva, fueron los héroes de La Coruña y de media Europa durante toda una temporada. El Depor era un asiduo de la Liga de Campeones. Sus éxitos eran temidos en el viejo continente. Victorias épicas en el Olímpico de Munich, en Highbury ante el Arsenal, memorables triunfos en Old Trafford ante el Manchester, o en San Siro delante del mismísimo Milán. Y la gran gesta, una de las más recordadas en el fútbol español: la tremenda remontada al Milán precisamente en cuartos de final de la Liga de Campeones, ganando en Riazor 4-0, tras haber perdido en campo italiano por 4-1. Era el año 2004.

Valerón celebra la victoria ante el Milán

Significó el máximo sueño y el adios del Deportivo a Europa. Tremendos problemas económicos llevaron al club a desprenderse de sus máximas figuras. Makaay puso rumbo al Bayern de Munich, Mauro y Fran se retiraron del fútbol, Djalminha ya no era el que era, Andrade a la Juventus, y el genio de Valerón, truncado dos años por una tremenda lesión de rodilla. El Deportivo dejó de ser aquel Super Depor para, con un club plagado de jóvenes jugadores, intentar resistir el embite de la Primera División.

Hoy es un día grande para el deportivismo y los deportivistas. Después de la tempestad, parece que llega la calma. Los años de pesimismo se trocaron en oro con el gol de Valerón. El Depor quiere volver a ser Super.