El Chelsea, campeón de la Copa de Inglaterra

Guus Hiddink firmó su último partido con el Chelsea, llevando a los blues a conquistar esta tarde la Copa de Inglaterra, derrotando merecidamente por 2-1 al Everton. Louis Saha puso al Everton por delante en el primer minuto de partido, pero Didier Drogba, en la segunda parte, y Frank Lampard, a falta de 18 minutos para el final, le dieron la vuelta al encuentro y el título para los de Londres. La victoria no es más que la culminación a la estabilidad que Hiddink ha traído a Stamford Bridge desde que sustituyó en febrero a un paupérrimo Luis Felipe Scolari. Y si, como cabe esperar, Carlo Ancelotti es confirmado como nuevo entrenador del Chelsea, cuando Hiddink vuelva a su cargo de seleccionador de Rusia, el italiano tendrá el listón muy alto a su llegada.

El Everton, sin embargo, no pudo comenzar mejor el partido, marcando su gol a los 25 segundos de iniciarse el encuentro. Steven Pienaar la cruzó desde la izquierda para John Obi Mikel. Saha se marchó de su defensor, y con un excelente disparo con la pierna izquierda, y a la media vuelta, sorprendía al portero checo Peter Cech. El gol suponía el tanto más rápido de la historia en una Final de la Copa inglesa, superando al que había marcado Roberto di Matteo para el Chelsea, a los 42 segundos de la final Chelsea – Middlesbrough de 1997. En la final de 1895, disputada en Crystal Palace, Bob Chatt anotó el gol a los 30 segundos del inicio para el Aston Villa.

Desolación en el Everton

El Chelsea, como no podía ser de otra manera, acusó el golpe tan tempranero. Hasta el minuto 21 no tuvo el primer acercamiento con peligro al área del Everton, en un disparo de Drogba, al borde del área, a pase de Essien. Florent Malouda comenzó a ser un peligro constante para el Everton por la banda izquierda, y el francés capitalizó el ataque del Chelsea en el primer acto. De sus centros salieron las llegadas al área de los hombres de Hiddink, que buscaban el empate antes del descanso. Sin embargo, el fuerte calor que hacía en Wembley, tampoco dejaba que los jugadores pudieran llevar un ritmo alto de partido, y eso beneficiaba al Everton, que, hasta el momento, lograba parar las acometidas de los londinenses.

Al descanso, hubo variante defensiva en el Everton. El lateral derecho Hibbert dejó su puesto a Lars Jacobsen. El Chelsea salió con todo, y nada más iniciarse la segunda parte, Anelka mandaba una vaselina al travesaño. Sin embargo, fue Saha el que desaprovechó una magnífica oportunidad para hacer el segundo del Everton. Pero, lo que son las cosas, tres minutos después de lo que pudo ser la sentencia, llegaría el empate del Chelsea. Para colmo de males, los hombres de Hiddink se vinieron arriba, y a 18 minutos del final, una arrancada de Lampard, con un soberbio disparo del inglés, ponía el 2-1 a favor del Chelsea. El Everton tenía que reaccionar, pero fue el Chelsea quien, por obra de Malouda, pudo colocar el tercero. Se llegó al final del partido, con lo que el Chelsea consigue su segunda Copa inglesa en los últimos tres años.