En este tire y afloje, la pulseada la ganó el jugador, su representante y la Lazio que para la próxima temporada ya se aseguró un arquero de lujo: Juan Pablo Carrizo fue transferido de River al club italiano en 10 millones de dólares. Con los descuento, al equipo de Núñez le quedarán 7,5 millones de dólares en limpio.

Juan Pablo Carrizo

Otro gran jugador que se fue temprano. Hace poco que había saltado a la primera división y lo había hecho de muy buena manera. Se había convertido en una gran figura de River y, en el último campeonato, había sido la figura de su equipo que terminó defraudando a sus hinchas y simpatizantes.

Un arquero que en el último tiempo se afirmó mucho, incluso superando el rendimiento de Ustari, el ex portero del Rojo que había sido considerado como el sucesor del Pato Fillol. Carrizo demostró grandes reflejos, mucha seguridad, mucho criterio para ubicarse debajo de los tres palos y mucha autoridad.

Si bien los dirigentes de River querían retenerlo, incluso el propio Daniel Passarella pidió expresamente que se quede, nada pudieron hacer ante la presión ejercida no sólo por la Lazio, sino también por el entorno del jugador. El fútbol argentino sigue desprendiéndose de sus figuras antes de tiempo, antes de que se conformen como talentosos. Ahora ya ni siquiera deben ganar títulos, el negocio cada vez es más grande.

Foto: Medio Tiempo