A muchos hinchas de River se les habrá paralizado el corazón por un rato, en aquel partido que el millo perdió 4 a 1 frente a Tigre. No sólo por el resultado sino por la lesión de quien era uno de los mejores jugadores del equipo como el chileno Sánchez. Sin embargo y cuando parecía que con la pérdida de la joyita de la abuela a River se le complicaban las cosas, apareció un pibito que deslumbró a todo el mundo: Diego Buonanotte.

El día que reapareció no era alguien completamente ignoto ya que su debut con la casaca riverplatense fue en abril de 2006 contra Instituto. Apenas jugó pocos minutos y nunca más volvió a aparecer. Tuvo muchos inconvenientes con su físico, muy chiquito, flaquito, necesitó aumentar su masa muscular.

El golazo a Rosario Central

Ya este año Passarella lo mandó al banco justo después del partido con Tigre, frente a Rosario Central. En ese encuentro marcó un golazo y mostró una habilidad que entusiasmó a la gente de River. Pero la definitiva consagración la obtuvo en el Superclásico, en el que Passarella se la jugó apostando por el pibe de entrada. Sin haber convertido, fue el mejor jugador del equipo y allí se ganó el cariño de toda la gente.

Ahora es una de las figuras que nadie se atreve a pensar en una posible salida del equipo titular. Después del superclásico siguió demostrando su habilidad, su buen entendimiento con el Burrito Ortega y continuó marcando algún que otro gol, como a Gimnasia (LP).