River todavía no había ganado de visitante y se topaba con un rival que, en su casa, se hace más fuerte que de visitante. Sin embargo, en un partido mediocre, con poco fútbol, el millo se impuso por 2 a 0 ante el lobo platense que careció de ideas para poner en peligro al arco de Carrizo.

Un primer tiempo muy parejo, se jugaba lejos de los arcos, muy trabado en la mitad de la cancha. Ortega se juntaba mucho con Buonanotte pero no lograban quebrar la resistencia defensiva de Gimnasia. El lobo nunca inquietó a Carrizo porque careció de peso ofensivo; Herrera estuvo muy solo en el ataque y ninguno de los volantes acompañó demasiado. Flojo partido de Batalla y discreta labor de Ignacio Piatti que son, en teoría, los que deben hacer jugar a los demás. Sin embargo, luego de una chance concreta del lobo que sacaron sobre la línea, llegó el gol de River en una buena combinación y la buena definición de Diego Buonanotte.

En la segunda parte, Falcioni apostó por un equipo más ofensivo y por eso introdujo en la cancha a Luciano Leguizamón. En los primeros minutos Gimnasia buscó bastante y mereció quizás llegar al empate. River apostó por la contra pero no estuvo fino ni preciso en los pases. Pero sobre los 36 minutos Falcao se encontró con la pelota en el área chica, la defensa de Gimnasia se quedó parada, y definió abajo contra el palo derecho. Se terminó el partido en esa acción, y todo sueño del lobo por llegar al empate.

Primer triunfo de River en el campeonato como visitante y que invita a soñar a todos los hinchas millonarios con alcanzar la punta, tan sólo a cinco de Lanús. Gimnasia deberá mejorar mucho porque el promedio comienza a acechar y más, si se tiene en cuenta que se le borrará una temporada de 69 puntos.