El Scratch sigue sin jugar bien y sin demostrar por qué es uno de los mejores equipos de América, pero volvió a ganar esta vez por los penales. En el partido empataron 2 a 2, con un gran esfuerzo del equipo uruguayo, pero en los penales la victoria fue para los brasileños por 5 a 4.

Desde el vestuario comenzó ganando el equipo de Dunga porque a los 13 minutos abrió el marcador Maicon tras un rebote del arquero Fabián Carini. Sin embargo, Brasil no jugaba bien y Uruguay tuvo algunas situaciones claras en los pies de Forlán y en Recoba que complicó mucho con su gran pegada, sobre todo en los corners. Tanto va el cántaro a la fuente… y apareció Forlán con un remate bajo, muy fuerte contra el palo para empatar el partido. Pero nuevamente sacó ventaja el equipo brasileño, cuatro minutos más tarde, a través de Baptista que apareció solo en el área.

En el segundo tiempo, Uruguay se adelantó en el terreno, se apropió de la pelota y Brasil apostó por la contra, refugiado en su campo. No era claro a la hora de atacar pero tuvo una gran chance y no la desaprovechó. Apareció Abreu –entró en el complemento- quien tocó la pelota luego de que Forlán metiera un errado cabezazo. El empate fue muy festejado tanto por Abreu, que se emocionó, como por el técnico Oscar Tabárez. Sin embargo no consiguieron sacarse más ventaja y fueron a los penales.

Y en esta instancia, que no es sólo suerte y verdad, Brasil sacó una pequeña ventaja y clasificó. Tuvo Uruguay su posibilidad cuando Pablo García solo tenía que hacer el gol para meter a los charrúa en la final, pero la bola dio en el palo y se quedaron con las ganas. Más tarde, Lugano tiro una masita a las manos de Doni para tirar abajo el sueño de los uruguayos.