Como era de esperarse el conjunto boliviano se quedó afuera en primera ronda, en un grupo que fue muy parejo y muy flojo a la vez, con equipos como Uruguay que se encaminaba a ser el ganador y clasificó arreglando un partido.

Sin embargo podría haber sido peor la historia. Empató dos partidos. El primero ante el local Venezuela. Un encuentro que pudo haber perdido pero lo empató sobre el final con aquel tanto de Arce. Luego cayó derrotado 1 a 0 ante un Uruguay mezquino, sin grandes idea, muy pobre y que no ha hecho méritos suficientes como para pasar de ronda. Por último empató con Perú, un partido que lo tenía ganado hasta muy pocos minutos para el final. Se le escapó y así se va de Venezuela con poco y nada.

Bolivia se despidió temprano

El consuelo único de haber dejado una imagen no tan desastrosa como venía dejando últimamente, sobre todo en las eliminatorias. Un equipo que tuvo gol, que pudo haber pasado a la siguiente fase, dentro de un grupo muy pobre, sin equipos candidatos a quedarse con la Copa, por lo menos a esta altura, ya que en un principio podría haber sido Uruguay.

Sin grandes jugadores, sin desequilibrios, Bolivia vuelve a su tierra pensando en cambiar de opinión a Blatter, para que vuelva atrás con la polémica medida de la prohibición de jugar en ciudades que se encuentren a más de 3.000 metros. ¿Lograrán, al menos, ese objetivo?

Foto: Los Tiempos