El equipo de Miguel Ángel Russo consiguió sumar su cuarto triunfo consecutivo, al vencer a Nueva Chicago por 2 a 0 en la Bombonera con goles de Clemente Rodríguez y Neri Cardozo.

El trámite del encuentro favoreció en todo momento a Boca, que manejó los hilos a su antojo y tuvo las chances más claras para convertir, mereciendo quizá algún tanto más en su favor. El torito llegó solamente a través de remates débiles y desde afuera del área, de parte de Carranza o Federico Higuaín, mientras que el delantero neto, Ariel Nahuelpan, pareció “pintado” durante los 90 minutos.

Clemente Rodriguez

Boca tuvo la pelota y generó algunas situaciones claras, como un remate de Palacio que pegó en el palo y un cabezazo terrible de Palermo que también dio en el caño izquierdo del arco defendido por Navarro Montoya. Gran despliegue del mediocampo xeneize, Banega, Cardozo y Ledesma fueron la clave del buen funcionamiento del equipo. No obtante, el primer tiempo terminó empatado sin goles, pero todo hacía suponer que en la segunda parte los de Russo encontrarían la ventaja por la superioridad mostrada.

El complemento se presentó de igual manera. Boca atacando, Chicago defendiendo y esperando alguna contra para sorprender a Caranta, algo que nunca sucedió. A los 10 minutos se abrió el marcador, tras una gran arremetida de Clemente Rodríguez, que abrió para Cardozo en la derecha y cuando metió el centro apareció sólo el lateral para tocar con su pierna derecha y mandarla al fondo de la red. El segundo no se hizo esperar, ya que 8 minutos más tarde, un precioso remate de Neri Cardozo tornó inútiles las intenciones del “mono”, que vio cómo, claramente, la pelota picaba adentro.

A partir de allí, dio la sensación de que el partido había finalizado porque, no sólo a los 20 minutos se fue expulsado Carlos Soto, sino también Chicago esperaba –vaya uno a saber qué- y Boca manejaba el balón haciéndolo circular sin ningún inconveniente.

El partido terminó, Boca consiguió tres puntos muy importantes para seguir de cerca de San Lorenzo que, con la victoria ante Lanús continúa con tres unidades de diferencia. En cuanto al encuentro, la gente esperaba otra cosa. Un Chicago necesitado para evitar el descenso y la promoción y, sin embargo, se lo notó austero, con pocas ideas, sin explosión, resignado, mientras enfrente había un equipo que cada vez juega mejor, y que posee individualidades que pocos tienen en el fútbol argentino.

Foto: La Nación