A pesar de que tenía la posibilidad de descontarle puntos a San Lorenzo, el equipo de Miguel Russo no logró ganar a un difícil Arsenal y terminaron empatando 1 a 1. Si bien mereció la victoria tras contar con varias situaciones muy claras, enfrente se le plantó un equipo muy sólido y ordenado que también generó algunas oportunidades.

Un primer tiempo muy pobre, poco entretenido, con un Marioni inofensivo y un funcionamiento de juego xeneize que no terminaba de convencer a nadie. Claro que faltaban dos jugadores titulares que Russo decidió dejar en el banco, como son Palacio y Banega.

A los 2 minutos del segundo tiempo, sorprendió el Arse con el gol de Carlos Casteglione, luego de un rebote en el área. Con la victoria, Boca se fue con todo a buscar el empate y, por eso, ingresaron Palacio y Banega en lugar de Marioni y Bertolo. No había forma de entrarle con facilidad a un equipo que estaba muy firme en el fondo. En una contra pudo aumentar a través del patito Santiago Raymonda, pero definió mal ante la salida de Caranta. La respuesta xeneize fue con un terrible cabezazo de Palermo que se estrelló en el travesaño, demostrando lo peligroso que es por arriba.

A los 31 llegó el empate a través de un impresionante cabezazo de Riquelme que se coló junto al palo izquierdo de Mario Cuenca. Con el gol parecía que Boca se llevaba la victoria pero no fue así. Dátolo tuvo su chance luego de que su cabezazo se estrellara nuevamente en el travesaño.

Terminó el partido y Boca no pudo aprovechar el empate del puntero para acercarse. No jugó bien pero no hay que restarle méritos al equipo de Alfaro que últimamente, se ha transformado en un verdadero escollo para los equipos considerados grandes, y para cualquier equipo de primera división.