En un flojo partido de todo el equipo, Boca consiguió apenas un empate 1 a 1 sobre el final, frente a Libertad de Paraguay y, ahora tendrá que ir a Asunción la semana que viene a buscar la victoria. El pobre rendimiento de Riquelme se vio reflejado en el funcionamiento del equipo en general, que no consiguió realizar una buena producción y casi termina derrotado.

Al menos logró el empate, porque parecía que el triunfo se lo llevaba Libertad. El primer tiempo fue flojísimo, donde se vio a un equipo paraguayo bien ordenado, ubicado, aguerrido, sólido en sus líneas y con un delantero que, sobre todo en la segunda parte, jugó muy bien, aguantando las marcas y jugando bien el balón.

En la segunda parte, Boca siguió con el dominio de la pelota pero no lograba hilvanar grandes jugadas que pusieran en verdadero peligro el arco visitante. Riquelme no estuvo en su día, tan solo pegó un tiro en el poste, pero no se lo vio encendido en ningún momento del partido. Encima le atajaron un penal cuando el encuentro estaba todavía 0 a 0, pateando una “masita” casi al medio de arco.

Un gol mal anulado a Palermo por una supuesta posición adelantada de Clemente hubiera, quizá, cambiado la historia. Sin embargo, a los 37 minutos llegó la apertura del marcador a través de un tiro libre bien ejecutado por Martínez, que contó con la complicidad de Caranta quien no pudo rechazarla. El empate llegó a los 45 con un buen remate de Palermo abajo, luego de que Palacio se la bajara de pecho.

El empate lo complica a Boca, pero deja la serie completamente abierta, en el que cualquiera de los dos puede lograr el pase a la semifinal. Seguramente el gol que le convirtieron debe ser lo que más le duele al pueblo xeneize. La revancha será el próximo jueves en Asunción. ¿Podrá Boca clasificar a cuartos?