Henry completó anoche su mejor partido como azulgrana

En La Liga española hay en estos momentos un equipo que está a un nivel muy superior a los demás. El Barcelona está intratable, se muestra confiado y seguro, sus jugadores muestran un talante goleador y así, en esa disposición, resulta prácticamente imposible superarles. Anoche demostró una vez más la suficiencia con la que se está empleando. Su goleada en el Camp Nou, 4-0 ante el Valencia, no deja lugar a las dudas. El Real Madrid tiembla. El sábado próximo tendrá que rendir visita a los azulgranas, tal como tienen la casa en estos momentos. Anoche se vivieron otros dos partidos de equipos que luchan por estar arriba en la tabla. Partido de locos el vivido en Villarreal, donde los locales y el Getafe empataron a tres goles, después de que los getafenses fueran ganando al descanso por 0-3. Por su parte, el Atlético de Madrid goleó en su visita al Sporting de Gijón por 2-5, demostrando una pegada monumental, con Agüero y Forlán como principales baluartes.

El Barcelona mostró anoche una suficiencia espectacular. No todos los equipos de Europa pueden presumir de golear 4-0 al Valencia, y más de la manera en la que lo hizo. Los azulgranas se presentaban al partido sin su máximo goleador, el camerunés Samuel Eto’o, con Messi en la punta de ataque. Pero esta vez no fue el argentino el protagonista, sino un hombre que ayer completó su mejor partido desde que está en el Barcelona, Thierry Henry. El francés se marcó un hat trick y volvió a recordarnos al mejor Henry del Arsenal y de la selección francesa. Juego cuando había que jugar, pausa cuando había que tenerla. El Barça dominó a su oponente cómo y de la manera que quiso. Los valencianistas sólo pudieron presenciar desde la mejor tribuna posible el caudal de juego de los barcelonistas. El brasileño Alves completó la goleada de un equipo que ya espera el próximo sábado al Real Madrid, con las uñas fuera y los tambores de guerra sonando en el Camp Nou. Ahora mismo los azulgranas pueden ser el equipo más en forma del fútbol europeo. Un hombre, su técnico, Pep Guardiola, le ha imprimido a este conjunto un carácter ganador impresionante. Lleva marchamo de campeón, y sólo estamos en diciembre.

Villarreal y Getafe aceptaron unas tablas locas ayer en el Madrigal

En Villarreal, partido de locos el que se vivió anoche. De locos porque el Getafe le dio un baño de fútbol a los locales en la primera parte de padre y muy señor mío. Los getafenses se fueron al intermedio ganando claramente por 0-3, levantando las protestas de la hinchada local, que veía cómo por segundo partido consecutivo su equipo se iba a los vestuarios con la misma desventaja en el marcador. No sé qué tuvo que decirles el técnico chileno Marcelo Pellegrini a sus hombres en el vestuario, que salieron con un talante completamente distinto al terreno de juego. A los pocos minutos, el francés Pires acortaba distancias, y en los últimos diez minutos de partido, los locales lograban empatar el encuentro. El Getafe acabó temblando el encuentro, viendo cómo incluso, en el último suspiro, el italiano Rossi tuvo la oportunidad de lograr la remontada èpica de los suyos. El fútbol nos demostró ayer que es un deporte totalmente imprevisible, se puede pasar de la euforia al desastre en apenas unos minutos. El Villarreal mantiene así la segunda plaza de esta Liga, pero a seis puntos ya del Barcelona.

En Gijón, ‘manita’ del Atlético de Madrid al equipo local, 2-5, un resultado que resulta engañoso visto lo visto tras el partido. Los gijoneses recibieron demasiado castigo al juego desplegado. Pero un equipo con la dupla atacante Forlán – Agüero, ya lo hemos dicho muchas veces, resulta letal arriba cuando tienen un día inspirado. No es que los colchoneros hicieran un partido para enmarcar. Tuvieron la suerte de empatar muy pronto el gol inicial de Bilic, y justo antes del descanso, después de una primera parte en la que el Sporting dominó por completo, la pegada del Kun decidió. Ese gol al borde del descanso supuso un jarro de agua fría para los gijoneses. Pero, nada más comenzar la segunda parte, Forlán puso el 1-3, una losa ya demasiado grande para los asturianos. El Atlético tiene mucha pegada arriba, a pesar de la apatía de su técnico. Con un entrenador mucho más mordaz en ataque, el equipo rojiblanco podía estar ahora mismo mucho más arriba en la tabla. Aún así, con su victoria de ayer, el equipo de Aguirre se sitúa ya a sólo tres puntos de la Champions, cosa que, tal como anda la defensa madrileña, no está nada mal.