Se dice que el fútbol tiene 3 resultados: GANAR, empatar y perder. No hay dudas que ganar es el mejor, y perder es el peor. Pero hay veces que está frase pasa a carecer de sentido, y mucho más resultados existen en el fútbol que los tres mencionados, y hasta a veces, un empate o una derrota puede ser mucho más dulce que una victoria.

¿Cómo? ¿Qué no tiene lógica?
Esto mismo es lo que le pasó al Barcelona en la Liga de Campeones; tenía que ganar de visitante ante el Liverpool, y lo logró, pero no le alcanzó para remontar la derrota por 2 a 1 de local. Y se quedó con un triunfo sin festejos, una excelente victoria en Inglaterra, pero que deja al perdedor festejando y al vencedor vencido. Eso se vivió en el Anfield durante esta tarde.

Barcelona

El local manejó el encuentro, pero no pudo anotar y el Barça lo aprovechó a través de Gudjohnssen para tomar la ventaja. Y de ahí fue a buscar el segundo gol y la clasificación, pero el Liverpool aguantó y sigue en carrera. El baulgrana se tuvo que volver a sus tierras con las manos vacías, y guardar las ganas del bicampeonato para otra oportunidad.

Lo de hoy muestra que ganar, no siempre es el mejor resultado, y que a veces, una derrota sirve más que un triunfo. Al Liverpool le alcanzaba con perder por 1 a 0 y eso hizo, es una derrota que no desmotiva a nadie, porque los diablos rojos cumplieron el objetivo y a seguir luchando por el campeonato europeo.

Foto: Mundo Deportivo