Barcelona y Chelsea ponen rumbo a semifinales de la Champions

El miércoles pasado se disputaron los dos partidos de ida de semifinales de la Champions que quedaban para completar este primer cuadro de enfrentamientos. El Barcelona puso la directa hacia semifinales, y se marcó un rodillo sobre el Bayern de Munich en el Camp Nou. 4-0 para los azulgranas, los cuatro tantos en la primera parte, y el equipo de Pep Guardiola con pie y medio en la penúltima ronda de la competición. Por su parte, el Chelsea vencía por 1-3 en Anfield Road al Liverpool, en lo que para mí, junto con el empate del Oporto en Manchester, ha sido la gran sorpresa de estos cuartos de final. Sobre todo por el nivel de forma en el que llegaban ambos conjuntos al partido. Por tanto, Chelsea y Barcelona están muy cerca de verse las caras en las semifinales de la Champions.
Sin duda alguna, el Barcelona es el mejor equipo de Europa en este momento. Llegaba al Camp Nou el Bayern de Munich, un equipo muy criticado en las últimas horas tras su debacle el sábado pasado 5-1 ante el Wolfsburgo en la Bundesliga. Aún así, los alemanes son los alemanes, y su técnico Klinsmann ya había avisado que a pesar de las bajas, iban a plantarle cara al Barcelona. La cara apenas les duró quince minutos, el tiempo que los hombres de Guardiola les hicieron morder el polvo en dos ocasiones. El cuadro alemán aparecía desarbolado por la pegada barcelonista. Xavi en el centro del campo era un auténtico emperador. A su lado, Iniesta demostraba ser uno de los hombres más en forma del continente. Y arriba, el trío Messi-Henry-Eto’o que campaba a sus anchas por los tabernáculos del gol. En medio de todo, el Bayern, que apenas podía salir de su campo, testigo de primera calidad del festival de juego de los azulgrana.

Al descanso los culés ya había finiquitado la eliminatoria y el partido. 4-0 y los alemanes con cara de resignación, sabedores de que ni siquiera tenían la posibilidad de acortar distancias, sin que el Barça les hiciese más daño. La segunda parte fue un querer y no poder absoluto del cuadro germano. Los hombres de Guardiola no quisieron hacer excesivo daño, cosa que los aficionados al fútbol lamentamos, ya que el espectáculo hubiera sido de aúpa. Xavi siguió dictando y sentando cátedra sobre el césped del Camp Nou, y el público se divertía como nunca. El Barcelona supo cómo controlar y jugar un partido ante un equipo que venía con la piel del oso, vestido de víctima propiciatoria. No hubo duda, y el Barcelona viajará al Allianz Arena con una ventaja considerable de cuatro goles. Los Ribery, Toni y compañía apenas inquietaron ni se dejaron ver por Barcelona. El rey de Europa lleva los colores azul y grana.
Mientras en Anfield Road, el Chelsea del holandés Guus Hiddink daba un tremendo golpe de autoridad en las mismas narices de su rival más directo. Impresionante ambiente, como siempre, en la cancha para ver uno de los grandes duelos de los últimos años. Se adelantaron los de Liverpool, con un tempranero gol de Fernando Torres. Parecía que los hombres de Benítez habían entrado mucho más metidos en el encuentro, pero todo fue un espejismo. Hiddink le ha sabido dar a este Chelsea lo que le faltaba, esa seguridad en los momentos de dificultad, esa experiencia de un hombre curtido en mil batallas, saber dar los golpes de gracia en los momentos oportunos. Su delantero Drogba volvió a la senda del gol, e Ivanovic, con dos goles, abría una considerable brecha que puede valer una semifinal para los bleus. Aún así, estando estos dos equipos de por medio, aún no se puede decir nada. El Liverpool tratará de darlo todo para no volverse a ver apeado de la Champions por el Chelsea de Abramovich.
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Jose Manuel el 10 de Abril de 2009Categorías: Liga de Campeones
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