Higuaín marcó hoy cuatro goles y fue la furia blanca

Cruzábamos esta noche de sábado el umbral de la décima jornada en el fútbol español con los dos grandes por antonomasia disputando sendos partidos de Liga. Ambos jugaban en su estadio, el Real Madrid ante el Málaga y el Barcelona contra el Valladolid. El primero en jugar, a las 20.00 horas fue el Real Madrid, quien venció al Málaga por un agónico 4-3, mientras que el Barcelona, a las 22.00 horas, goleaba al Valladolid por 6-0, contestando así a la victoria de los blancos, y refrendando su liderato, al que había accedido el Real Madrid con 23 puntos. Ahora el Barcelona ostenta 25, líder más que merecido después del espectáculo que ha ofrecido esta noche en el Camp Nou.

El Real Madrid sigue en un estado de forma que declina entre el pesimismo y el arrebato. El juego de los blancos no satisface en absoluto a nadie, pero la calidad y la pegada de sus jugadores hace que hoy precisamente se haya llevado la victoria. El Málaga ha sido un digno rival, que nada más comenzar el partido se adelantaba en el marcador. Llegaba de nuevo la incertidumbre a las gradas y el nerviosismo. En esas apareció la figura del argentino Higuaín, que hoy con cuatro goles ha reivindicado su valía y ha pedido un puesto en la delantera titular. Y hoy en día, el que un jugador tenga su día en el Real Madrid le está valiendo a los blancos para sacar el encuentro adelante. En la segunda parte fue también Guti el que, cuando las cosas se pusieron feas, con un Málaga respondón, adelantándose dos veces en el marcador, tomó las riendas del equipo. Pero los blancos sólo salen del agujero en momentos de rabia, en relámpagos de pocos minutos, aunque eléctricos, que aún no demuestran absolutamente nada. Eso y el bajo momento de forma de Sergio Ramos, desaparecido y hoy expulsado del partido al borde del descanso, hace que los blancos necesiten un resurgir inmediato. Pero, claro, lo que son las cosas, a pesar del mal juego del equipo, de los pitos de la afición y del bajo rendimiento de algunos jugadores, el Real Madrid se sitúa segundo en la tabla.

Samuel Eto'o, con cuatro goles, al auténtico león de la noche

Todo lo contrario en Barcelona, que saltaba al césped del Camp Nou sabedor del liderato del Real Madrid. Los azulgranas salieron a por todas, y decidieron el partido en media hora. Al descanso ya ganaban por 4-0, con cuatro goles del delantero camerunés Samuel Eto’o. Quien se lo iba a decir al controvertido delantero, que ha acallado a todos los que el pasado verano lo quisieron sacar por la puerta de atrás. Laporta y Guardiola han tenido que cambiar de discurso con respecto al camerunés. Prácticamente cada semana tienen que salir a los micrófonos para alabar a Eto’o y de paso engrandecer el ego de un jugador que se está ganando con creces ser una de las figuras de la Liga.

Hoy el Barcelona ha vuelto a dar muestras de ser el equipo que mejor fútbol practica en estos momentos en la liga española. Es impresionante el ritmo que imprime a sus partidos, la implicación de los jugadores es vital, un momento de forma que no se asemeja en nada al equipo titubeante del año pasado. Guardiola ha sabido darle ese carácter ganador a un equipo que se mostraba pesimista la temporada pasada. Eto’o vuelve a ser aquel jugador que deslumbró hace tres años, Messi ya no puede estar mejor, a Xavi le sobran elogios y admiraciones. El potente tridente de los azulgrana no parece haberse quedado cojo con la lesión de Iniesta, que ha sobrevolado estos días sobre la ciudad condal como un mal presagio. Pero los de Guardiola refrendan su liderato y olvidan sus pesares.