Arsenal

Tengo que reconocer mi predilección por dos equipos que en los últimos años llevan haciendo uno de los mejores juegos del continente. Arsenal y Sevilla, Sevilla y Arsenal, dos conjuntos que apuestan por el fútbol de salón, el juego de bandas, toque, velocidad, el juego espectáculo que prometen jugadores de un aporte futbolístico sensacional. Tengo que rendir mi especial admiración por Arsene Wenger, el técnico del equipo inglés, para mi gusto, el mejor entrenador del mundo. Un hombre de una cultura futbolística impresionante, un hombre que es capaz de fichar jugadores jóvenes que no conoce nadie y hacerlos grandes, apostando por ellos, jugándose el tipo (sólo hay que mirar el caso de Cesc Fábregas, o el de Adebayor, Denilson, etc…). Y, cómo no, mi admiración por Manolo Jimenez, el entrenador del Sevilla, el hombre de la casa que tanto defiende, con orgullo y casta, la nave hispalense. El hombre que tomó las riendas del equipo en el peor momento, tras la marcha de Juande Ramos y la muerte de Antonio Puerta, y ha sabido llevar de nuevo al Sevilla a las primeras posiciones.

Ambos equipos comenzaron la temporada en su línea, codeándose con los grandes, aspirando, sobre todo el Arsenal, a volver a recuperar el cetro de la Premier. El Sevilla, quizás en un segundo escalón, tras Real Madrid y Barcelona, pero siempre entre los 5 mejores de la Liga, con paso firme, con unos números sensacionales. Pero, en las últimas semanas, ambos conjuntos llevan a peso la desgracia de las lesiones. El Arsenal no puede contar en sus filas con Gallas, Adebayor, Eboué, Theo Walcott, Van Persie y Almunia. Por su parte, el Sevilla ha visto mermada toda su línea de ataque, con Kanouté, Chevantón, Acosta, Luis Fabiano, Diego Capel… todos ellos lesionados. Y ambos equipos lo han notado. El Arsenal lleva tres partidos consecutivos sin conseguir la victoria, dos en liga y uno en Champions. El Sevilla suma ya cuatro jornadas sin saborear el triunfo, dos en liga, uno en Copa del Rey y otro en la UEFA.

Sevilla

El próximo fin de semana el Arsenal recibe la visita del Manchester United. No es ni mucho menos el mejor momento para recibir a los actuales campeones, pero Wenger tiene que hacer malabarismos para recomponer a su equipo. Los de Londres se hallan a seis puntos de los líderes y no pueden permitirse el lujo de otro tropiezo, que le pondría las cosas muy complicadas, y con el equipo en mitad de la tabla cuando viajamos por el primer tercio de campeonato. Wenger ha tenido que echar mano de los juveniles, y encomendarse a la labor de Cesc Fábregas, que debe multiplicarse para suplir la baja de sus compañeros. Sin Van Persie, sin Adebayor y con Theo Walcott al 50 por ciento, el ataque londinense se resiente muchísimo. Es una pena, porque equipos como éste deberían contar en sus filas con todos sus elementos…

El Sevilla afronta esta semana un calendario importante. Recibirá en su feudo a un Recreativo de Huelva necesitado de puntos, y el miércoles próximo deberá remontar a la Ponferradina el 1-0 en contra de la Copa del Rey. Manolo Jiménez podrá contar este domingo ya con Kanouté, aunque no al cien por cien. Luis Fabiano, que fue expulsado en el partido del domingo pasado en Valladolid, cumplirá partido de sanción, y no estará disponible, por lo que el ataque sevillista sigue estando en cuadro. Los sevillistas deben encomendarse a la magia del mago de Los Palacios, Jesús Navas, a las entradas por banda de Adriano o al fuerza en el centro de Romaric. También sufre el maldito contratiempo de las lesiones. No puede permitirse el lujo de un nuevo tropiezo, ya que la cabeza de la tabla se marcharía irremisiblemente.