El Arsenal pasó por encima del Villarreal

Ayer miércoles se completaron los partidos de vuelta de los cuartos de final de la Champions League, con las clasificaciones para la siguiente ronda de Arsenal y Manchester United, que, junto con el Chelsea, conforman los tres equipos ingleses que se meten en la ronda de semifinales. El cuarto club en discordia será el Barcelona. Ayer noche el Arsenal se deshizo sin demasiados apuros del Villarreal, al que derrotó de forma clara por 3-0 en el Emirates Stadium, haciendo valer el 1-1 de la ida. Por su parte, el Manchester United logró solventar la difícil papelete que tenía en Oporto, al vencer en Do Dragao con un golazo de Cristiano Ronaldo, y levantar el 2-2 que se había traído de Old Trafford.

No pudo en ningún momento el Villarreal con el Arsenal, que se mostró muy superior desde los primeros compases del partido. Ya sabíamos que lo tenían complicado los amarillos, no sólo por el 1-1 negativo de la ida, sino en especial por la ausencia de sus dos jugadores más importantes, los internacionales españoles Santi Cazorla y Marcos Senna. El genial centrocampista del Arsenal, Cesc Fábregas, campó a sus anchas en el mediocentro, sin la particular vigilancia de Senna, y eso lo notó en exceso el Villarreal, que a los ocho minutos ya recibía el primer gol, obra de Walcott, un jugador que me encanta, por cierto. El Arsenal dominaba todas las zonas del campo, ante un Villarreal que apenas inquietaba la meta contraria. Bastante tenía con acometer las embestidas de Walcott y Adebayor, y sufrir el control de la pelota de un Cesc que, como decimos, campaba por los dominios del césped como se le antojaba.

Cristiano Ronaldo despertó de su sueño al Oporto

Al menos los amarillos se fueron al descanso con la mínima desventaja que les hacía concebir esperanzas. Parecía que se venían arriba los españoles, pero en apenas diez minutos, entre los minutos 60 y 70, el Arsenal enterró cualquier opción de los de Pellegrini. Entre Van Persie y Adebayor se fabricaron la jugada del segundo gol, justo para lo que se estaba viendo ese momento sobre el campo, y unos minutos más tarde, un penalti, que no existió por cierto, provocó que Van Persie pusiera la sentencia y la rúbrica a una eliminatoria en la que el Arsenal, todo hay que decirlo, ha sido superior a los hombres de Pellegrini. Fue quizás el peor partido de los amarillos en lo que llevamos de competición, y tuvo que ser en el momento en el que necesitaban de toda su calidad. Las ausencia de Senna y Cazorla pesaron en exceso. Por su parte, el Arsenal se planta en semifinales en el mejor momento de la temporada. Ha recuperado la fluidez con Cesc, la velocidad con Walcott, la verticalidad con Van Persie y el gol con Adebayor. Todos estos condimentos hacen de los gunners uno de los claros favoritos al título final.

Pero antes de ese título final se verán las caras en semifinales con el Manchester de Cristiano Ronaldo. Y es que ayer, el Manchester fue más de Cristiano que nunca. La diferencia entre un buen jugador y un crack es que éste último siempre aparece en el momento que más lo necesita su equipo. El equipo inglés llegaba ayer al infierno de Do Dragao con un peligroso 2-2 en el luminoso, resultado que lo dejaba fuera de la competición. El cuadro luso ya había demostrado en Old Trafford de lo que era capaz. Pero con lo que quizás no contaban, o no de la forma como ellos se pensaban, era con la luz y la genialidad de Cristiano Ronaldo. Vaya zapatazo desde 30 metros que se sacó el portugués a los seis minutos de partido para darle el gol de la clasificación a su equipo. Digno de un crack, no de un simple buen jugador. El golazo enmudeció al estadio y apagó las luces del Oporto hasta el año próximo. El Manchester controló el partido con relativa calma, mientras que a los portugueses se les fue la vida con la lesión de Lucho González. El argentino es el timón de este equipo, y por mucho corazón que le pusieron, ayer les faltó el norte. Cristiano Ronaldo bajó a la tierra, y metió a su equipo en semifinales.