Arjen Robben, regate en estado puro

Ayer el Real Madrid conquistaba en su estadio la Supercopa de España ante el Valencia. Todo parecería lógico si no llegamos a decir que el equipo blanco jugó buena parte del partido con 9 jugadores, mientras el Valencia estaba por delante en el marcador y con la eliminatoria en franquía para adjudicarse el prímer título de la temporada 2008-2009 del fútbol español. El gran fichaje del Real Madrid para este año, el holandés Rafael Van der Vaart, era expulsado a los 40 minutos de la primera parte por una fea y dura entrada al jugador del Valencia Mata. El equipo blanco tenía que recurrir a sus jugadores de siempre para solventar una eliminatoria en la que un Robinho, cuestionado y silbado por la hinchada blanca, se escondía como perro herido en los suburbios del banquillo merengue.
De la insulsa primera parte del equipo de Schuster surgió en la reanudación la magia de un jugador que, más en los claros que en las sombras, quiere convertirse en el auténtico fichaje galáctico del Real Madrid para este año. El holandés Robben protagonizó uno de los mejores partidos que yo le recuerdo. Levantó el partido el solito, le regaló la Supercopa al Real Madrid y a su afición, y mandó un clarísimo mensaje a todo el madridismo: si Robinho se quiere ir, que nadie se preocupe, que aquí estoy yo. Y es que el holandés encaró y burló a sus rivales más que lo haya podido hacer el brasileño en sus tres años como jugador blanco.

La facilidad de su regate, lo explosivo de su cambio de ritmo, me hacen recordar al Robben que pudimos ver en el PSV o en el Chelsea antes de su fatídica lesión. Hacía tiempo que no veía un jugador encarar y marcharse con tanta facilidad de sus rivales. Cada vez que tomaba la pelota en la banda derecha del Real Madrid era sinónimo de pesadilla para sus marcadores. Driblings, giros, subidas, recortes, todo un repertorio excelente de uno de los mejores extremos del fútbol europeo. Es por eso que Robben podría convertirse en el mejor recambio del Real Madrid para esta temporada.
Y es que Robben no ha tenido toda la suerte que se espera de un jugador como él desde que está en el Real Madrid. La temporada pasada no brilló todo lo que él quisiera, pero tras lo demostrado ayer, creo que volvemos a estar con el mejor Robben de los últimos años. Además, es un jugador joven, apenas tiene 24 años, y puede darle al madridismo muchas tardes de gloria si repite mínimamente lo que hizo ayer. Arjen Robben es la elegancia de la banda personificada, el triunfo de la velocidad y el regate, el espectáculo de un hombre que dilapida y destruye las nociones del aburrimiento.
Articulo siguiente >> |
Temas Relacionados
Jose Manuel el 25 de Agosto de 2008Categorías: - España - Temporada 2007 - 2008, Fútbol Internacional, Real Madrid
1 comentario/s hasta el momento














10 de Enero de 2009 a las 1:01 pm
Este chico sin duda es un crack !! Mejor que Robinho !! ojalá le respeten las lesiones !